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reporteenergia.com.- Uno de los impactos más radicales en el país del calentamiento global es el derretimiento de los glaciares, que amenaza la disponibilidad de agua y la generación de energía eléctrica, de acuerdo al informe Tras las Huellas del Cambio Climático en Bolivia del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
En algunas regiones del país, es muy probable que los glaciares desaparezcan en gran medida hasta el 2025, mientras que la cobertura de otros persistirá, pero en forma reducida durante 20 años más, alerta el informe. Tuni-Condoriri, Milluni y Tilata son los próximos glaciares que se derretirán en el país y son los que abastecen de agua potable a La Paz y El Alto, dos de las principales ciudades de Bolivia. Según la investigación, estas regiones del país dependen de la escorrentía (altura en milímetros del agua de lluvia escurrida y extendida) de los glaciares para su abastecimiento hídrico, que representa entre el 15 al 30 por ciento del agua de la cuenca hidrográfica. Los datos muestran que el derretimiento de los glaciares Tuni – Condoriri fue de 48 por ciento de su superficie entre 1975 y 2006. De seguir este proceso hasta el año 2045 estos glaciares se agotarían. Tuni en el año 2025 y Condoriri en el año 2045. Se prevé que este problema ambiental se agudizará puesto que según las últimas estimaciones El Alto aumentó su consumo de agua potable en un 5,1 por ciento, lo que traerá consecuencias dramáticas para la provisión de recursos hídricos, señala el estudio. A medida que los glaciares reducen su aporte al suministro de agua de las principales cuencas del país, la provisión de agua potable, el riego, la energía hidroeléctrica y la minería pueden verse afectadas en caso de modificarse la cantidad y estacionalidad de los caudales. El informe concluye que en Bolivia no se valoran los impactos del cambio climático relacionados a glaciares. Cambio climático afectará calidad de recurso hídrico La publicación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) evidencia que el agua no solo puede verse afectada por el derretimiento de los glaciares, sino también por los cambios de clima con el fenómeno de El Niño, que alterará la calidad de este recurso. Las proyecciones del estudio indican que los aumentos de temperatura del agua y la variación de los fenómenos extremos, incluidas las crecidas y sequías, afectarán la calidad del agua y agudizarán la polución de esta por múltiples causas. Las alteraciones se presentarán desde acumulación de sedimentos, nutrientes, carbono orgánico disuelto, patógenos, plaguicidas o sal hasta la polución térmica con posibles efectos negativos sobre los ecosistemas, salud humana y costes de operación de los sistemas hídricos. Adicionalmente, identifica como problemas principales la baja cobertura de agua, saneamiento en áreas rurales y ciudades, insuficiencia e ineficacia de las inversiones. ▲
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