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reporteenergia.com.- El gobierno de Brasil está aflojando la presión impositiva al sector generador eléctrico en vísperas del cierre de concesiones de varias compañías que deberán renovar sus contratos en el marco de un nuevo modelo más flexible, pero a la vez más competitivo a fines de junio.
En un reporte de Reuters publicado recientemente por varios sitios web y blogs energéticos internacionales como Engerati, se informa que Brasil ha asumido la posición dudosa de un tercer lugar, en la provisión de electricidad más cara del mundo.” La nota señala que “una larga lista” de impuestos y gravámenes sobre la electricidad es, en parte, culpable de un pobre crecimiento económico del país, escribe la agencia. “Estancamiento de la inversión y la producción” en industrias intensivas en energía es el producto de tarifas eléctricas costosas, resume el análisis que muestra un país con una creciente demanda y una oferta que no acompaña el crecimiento. Siguiendo con la nota de Reuters, se anuncia que “la Presidente Rousseff ha tomado ya medidas para reducir los costos de energía para los consumidores residenciales y las empresas de uso intensivo de energía, que intervienen en el procesamiento de metales y la industria petroquímica.” En 2013, el gobierno apunta a eliminar el impuesto llamado RGR, un impuesto de compensación que el Estado paga a los titulares de concesiones cuando expira su concesión en una planta de energía. En el nuevo modelo, siempre en el análisis de la agencia internacional, las concesiones en Brasil permitirán a las empresas privadas “generar, transmitir y distribuir electricidad en el país por medio de un contrato de duración determinada.” Actualmente, las concesiones sólo se renuevan una vez, antes de que el Estado asuma la propiedad o bien la ponga en operación o finalmente la venda en una subasta, que atrae a competidores internacionales. Un reporte de Business News Americas, citado por Engerati, informa que cerca de 60 centrales hidroeléctricas y “decenas” de proyectos de transmisión en concesión en Brasil vencen entre 2015 y 2017, lo que reconfigurará el escenario de la industria para finales de la década. Según la misma fuente, la demanda de electricidad en Brasil se duplicará hacia el 2020 y se duplicará nuevamente en el 2030, según el informe World Energy Report de la Agencia Internacional de Energía (International Energy Agency-IEA). Se estima que el crecimiento de la demanda es del 3,2% anual. El sector eléctrico brasilero caracterizado por un alto consumo industrial y un crecimiento de un 5% anual, ha sufrido constantemente el ajuste tarifario por la presión estacional de invierno-verano dependiente de la generación hidroeléctrica y termoeléctrica, esta última sujeta a los precios del internacionales del gas natural, tal el caso del gas boliviano que incrementado los costos de la tarifa industrial y domiciliaria desde la indexación del precio por millar de BTU a una canasta internacional de precios del gas natural, en tanto que la generación hidroeléctrica está sujeta a una banda de precios establecidos dentro de un modelo de precios interno. ▲
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