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Reporteenergia.com.-Juan Pablo Ramos, viceministro de Medio Ambiente ¿Cuál es la visión que tiene el Gobierno Nacional sobre el Protocolo de Kyoto? Bolivia ha sido signataria del propio protocolo de Kyoto en el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) y el actual Gobierno continuó bajo los preceptos del protocolo. Sin embargo, a partir de la Cumbre de Postman (2008), el Gobierno boliviano decide en coordinación con varias organizaciones de la sociedad civil criticar los mecanismos de mercado. ¿Cuál es la esencia de la crítica? En primer lugar, observar que se está generando un escenario de lucro en el contexto internacional en función de lo que era el cambio climático.
La crítica vino por el lado de que la crisis financiera reciente mostró que el mercado es sumamente inestable. Mucho se ha pensado en que el mercado puede ser el mecanismo para responder los problemas económicos y medio ambientales. La crisis financiera que vivimos hace tres años, mostró que estamos con un mercado muy frágil, y que inclusive, puede terminar en situaciones muy complejas para la humanidad. En tercer lugar, además del lucro y de la fragilidad del mercado, estaba el hecho de que los países desarrollados estaban comprando estos certificados (CERs) para hacerlos aparecer como una disminución doméstica de sus emisiones de gas de efecto invernadero, algo injusto y poco ético.
¿Cómo reaccionó Bolivia ante este hecho? A partir de Postman, el Gobierno boliviano decide ser crítico y no apostar en temas de cambio climático, ni en el tema MDL, ni REDD, por lo que en un principio se vino una avalancha de críticas. Hoy día, quedó demostrado que no es así. En el tema REDD por ejemplo, lo que hemos denominado estrategia de bosque climático, que no es REDD específicamente, se ha consolidado hace poco como el “Union RED”, el programa que es financiado por Noruega a través de Naciones Unidas, que ya aprobó para el Gobierno boliviano recursos para la fase de planificación.
¿El país dio vía libre para algunos proyectos de MDL en esta gestión? Hubo casos en que el Gobierno boliviano firmó las cartas de aprobación para algunos de los proyectos que estaban en marcha, como Guaracachi y la Hidroeléctrica Boliviana. Esos procesos continúan. El tema Guaracachi se va a considerar los próximos días, sólo faltaba la aceptación de Naciones Unidas desde la revisión de su proyecto que fue en mayo. Entonces, una vez presentado este documento, el Gobierno boliviano sin romper con la política de no a los mercados, va a dar viabilidad a los casos de Guaracachi o a algunos de los procesos que tuvieron carta de aprobación. Es más, creo que a partir de la posición boliviana se generó en el contexto internacional una especie de mirar la alternativa al mercado como un opción interesante. Entonces, puede venir por tecnologías limpias, puede venir por fondos frescos o traspaso de fondos financieros para el país, pero hay opciones que se están planteando interesantes para Bolivia.
¿Es posible que en Bolivia puedan coexistir paralelamente el nuevo sistema propuesto y el mecanismo de mercado paralelamente para acceder a recursos? En realidad para Bolivia no, por la vía de mercado no. Pero no se está negando la posibilidad de que por fondos de compensación se constituya el pago de la deuda climática y que se utilice el mismo mecanismo de deforestación evitada denominada REDD o de tecnologías limpias en MDL, pero no por la ruta del mercado, sino por rutas alternativas: compensación y fondos específicos. No es que se está negando el principio de ambos, sino la ruta del mercado, la tecnología de mercado. En el caso de Guaracachi si va a ir por la ruta que ya se había aprobado anteriormente porque es un proyecto MDL que tenía aprobación del Gobierno boliviano.
¿Por la ruta del mercado...? No va a ir por la ruta del mercado, porque tenemos entendido que los fondos de la CAF y la KFW que se va a otorgar a Guaracachi son recursos del Gobierno español y alemán. Entonces, no va a ir por la ruta de la Bolsa de Valores, que es tan peligrosa, sino va a ser comprada directamente por el Gobierno. Tengo entendido eso y habrá que consultarle directamente a Guaracachi.
¿Hasta cuándo tendría luz verde el mecanismo de Guaracachi? Esto es cuestión de días. La resolución biministerial va a tener fondos los próximos días. Sin romper la política boliviana, sin mercados.
¿Cuál es la situación de Hidroeléctrica Boliviana? Ellos avanzaron, tuvieron la carta e inclusive monetizaron. Algunos pueden ir por el mercado voluntario, esa es una opción. No la podemos controlar. Creo que incluso Saguapac va a ir por la ruta del mercado voluntario.
¿Qué pasará con la Oficina de Desarrollo Limpio? No la llamaremos Oficina de Desarrollo Limpio pero sí vamos a trabajar con todo el tema de desarrollo limpio, bajo el principio, pero no bajo el mecanismo de mercado. Lo mismo REDD. Más bien estamos mucho más desarrollados en este tema, ex RED ahora bosque y cambio climático. Es más, en la propia convención de las negociaciones ahora, los dos temas vía mercado están comenzando a caer, están comenzando a sonar otras opciones muy fuertes. No sólo Bolivia jugó un rol importante. Hay que buscar alternativas, que tengan el mismo principio, con un mecanismo distinto y el mismo resultado, es decir, que no vengan menores fondos. No hay que olvidar que Bolivia está entre los doce países elegidos para el tema Union RED y el tema del Banco Mundial también.
¿Mediante el sistema de compensaciones - que son una especie de penalización a los países contaminantes- podría haber un cambio de comportamiento? En realidad no es una penalización, es parte de lo que denominamos nosotros la deuda. Esos fondos de compensación deberían ser algo que los países desarrollados a través de sus compromisos de transferencia de fondos y tecnología limpia, cumplan. Es decir, no nos están dando una dádiva, esos fondos deberían existir en los países y además está en el propio protocolo de Kyoto, las transferencias deberían darse y no se dio nunca, para garantizar que nosotros podamos cumplir, pero no ir por la ruta de meracado que nos parece injusta. Debería mantenerse el principio, pero no el mecanismo. Se mantiene el principio en el caso de REDD de deforestación evitada y en el caso de MDL de generar alternativas tecnológicas que disminuyan la emisión de gases de efecto invernadero, pero no necesariamente mediante la ruta del mercado.
¿Este nuevo mecanismo por el que Bolivia podrá acceder a fondos de compensación por evitar deforestación todavía está en espera? -Lo interesante es que si bien REDD sigue en negociaciones, porque estamos en REDD plus y si Cancún va como está yendo, como fue Boom, la cosa no está bien. Sin embargo, Bolivia se anticipó e hizo una estrategia Bosque y Cambio Climático, donde tenía un componente REDD, pero no se caería su estrategia si REDD se cae en las negociaciones. Otros países hicieron su estrategia basada en REDD. Nosotros hemos hecho nuestra estrategia de bosque y cambio climático, que tiene un componente REDD, pero estamos viendo el bosque como algo más integral. Aún así, todos los países que hubiesen dicho que no van si no es por la ruta que se planteó inicialmente, continúan. Entonces, las perspectivas para Bolivia son muy interesantes, sobre todo en el tema forestal.
¿Cómo ve los megaproyectos camineros, hidroeléctricos y otros? Como Viceministerio estamos preocupados por el tema, siempre recomendando que cualquier iniciativa de este tipo tenga que ser analizada con mucho cuidado de forma previa. Por el mismo hecho de que tenemos un liderazgo internacional y hasta la propia conferencia de Tiquipaya se ha convertido en vinculante para muchos de nosotros, hay que ser consecuentes con ello. Hay que generar proyectos que no dañen o desequilibren el medioambiente. Definitivamente es la posición del Viceministerio, la mantenemos y sostenemos.
Por otro lado ¿Qué avanzaron en el tema de fiscalización ambiental de los hidrocarburos y minería en Bolivia? La producción ambiental en Bolivia se ha caracterizado por la producción de los documentos de calidad ambiental que estipula la norma, estudio de impactos ambiental, fichas ambientales, manifiestos ambientales, y la producción y revisión de los mismos. Hemos generado una suerte de capacidad importante en toda Bolivia, donde no hay una buena consultora que haga estudios y manifiestos ambientales y capacidad en el Gobierno para criticarlos y revisarlos, pero nos ha falta fiscalizar. En esta gestión estamos avanzando en ello. ▲
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