Con la construcción de 1.500 placas y 500 KW España contará con una de las plantas fotovoltaicas más grandes construidas sobre el agua. El proyecto que requiere de una inversión de 744.695 euros posee una potencia superior a los 500 kilovatios y es desarrollado por la Comunidad de Regantes de Mérida sobre una balsa de 6.000 metros cuadrados de superficie, ubicados en el canal de Lobón cerca de la Sierra de Arroyo de San Serván. Sus principales patrocinadores son el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (FEADER) y la Junta de Extramaduria.

El sistema fotovoltaico con módulos flotantes realizará un bombeo solar y este ensamblado sobre flotadores unidos convirtiéndola en la primera planta de este tipo en la región, la cual funcionará sobre una balsa de cuatro hectáreas y de las cuales sólo se ocuparán inicialmente 6.000 metros cuadrados que se esperan duplicar. No interferirá en la calidad del agua, pero si evitará su evaporación en los sectores que la superficie sea cubierta por los flotadores, además de minimizar la proliferación de algas.Básicamente se trata de instalar bombeo solar, gracias a un sistema fotovoltaico con módulos flotantes en la estación elevadora Arroyo-Calamonte, Allí las placas son ensambladas sobre flotadores que se unen gracias a un cableado que reduce los movimientos del agua, pero especialmente aprovechar al máximo la energía solar para minimizar no sólo el consumo eléctrico sino además las emisiones de carbono producidas por la actividad.

Otra de las grandes ventajas de este innovador proyecto es la producción de electricidad para el riego de cultivos y así reducir los costos, porque sus facturas llegan a alcanzar hasta los 200.000 euros para los meses fuertes de la campaña. Lo que contribuiría considerablemente a reducir las emisiones nocivas en la comunidad de Regantes, y sobre todo bajar el costo por el uso del componente energético para la zona de riego presurizado.

La primera fase del proyecto deberá estar terminada para finales del mes de abril, con la intención de que comience a operar para la campaña que culmina en octubre. Ello implicaría que por lo menos un motor debería estar funcionamiento para abastecer 5.000 hectáreas de riego presurizado y beneficiar a 1.200 regantes de Arroyo y Calamonte.