El director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Gary Medrano, confirmó el martes que la gasolina Especial Plus ya se comercializa desde esta semana en las ciudades de La Paz y El Alto.

Medrano recordó que la nueva gasolina tiene 87 octanos y, por tanto, otorga un mejor rendimiento a los vehículos y se vende al mismo precio que la gasolina especial, que tiene 85 octanos, que todavía se comercializa en el mercado nacional.

“Hace 15 días en Cochabamba y desde ayer en La Paz se está vendiendo la gasolina Especial Plus, que tienen 87, 88 y 89 octanos”, informó a Fides TV.

Por otra parte, Medrano dijo que se mantiene la venta de la Súper 92 y de la gasolina Premium, que están destinadas a un parque automotor de vehículos de alta gama y que tienen requerimientos de octanaje mayores.

Ese nuevo combustible, cuyo octanaje subió de 85 a 87, se vende al mismo precio que la anterior gasolina, es decir, a 3,74 bolivianos el litro, a pesar que es de mejor calidad, de acuerdo a fuentes oficiales.

Jubileo observa falta de transparencia

La Fundación Jubileo observa falta de transparencia en la política comunicacional de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) en la implementación de la nueva gasolina RON 87. El experto en hidrocarburos, Raúl Velásquez advierte de la posible vulneración del derecho al consumidor al no informar correctamente sobre el alcance del nuevo combustible, y pretender conculcar al usuario final la elección.

“Es una medida muy importante para la poca información que se ha generado ¿en qué medida se va a sustituir, es gradual o inmediata? (…). Llama la atención que esta resolución en su disposición final segunda establece que a fin de no incurrir en mayores costos operativos se empleará la misma distinción de color en la boca de llenado de tanque y capuchón en las pistolas de los dispensadores que la estación va a utilizar; es decir, no sabrás si te están vendiendo la gasolina antigua o la nueva”, cuestionó.

El especialista también observó que la ANH encargada de fiscalizar a YPFB no explique a la fecha cómo se garantiza el mezclando de la gasolina base con el 8% de alcohol anhidro, para tener la certeza de que lo que va a comprar tiene un porcentaje de alcohol correcto, y saber si su motor está acondicionado para ese tipo de combustible.

“Sabes que la comunicación es fundamental en cualquier política económica que afecte al ciudadano de a pie; debería haber una política comunicacional muy clara que diga dónde se han implementado los mezcladores, ¿se están mezclando los aditivos en la cisterna, en la planta de Zenkata, a la salida de la refinería?. (…). Tiene que estar muy claro dónde se establece la mezcla, y si los vehículos están o no preparados para el cambio de combustible”, sostuvo.

ANF intentó desde hace dos semanas conversar con algún responsable de operaciones y logística de la ANH para abordar la implementación gradual de la nueva gasolina RON 85 (87), sin embargo, el responsable de la Unidad de Comunicación, Óscar Silva preguntó: “¿de qué medio eres?, posteriormente no dio respuesta al requerimiento.

“Más allá de las declaraciones de las autoridades -el tema de credibilidad dentro del marco público boliviano es menor- cada vez creemos menos en lo que dicen las autoridades y se debería remediar lo antes posible, es muy importante la credibilidad”, sostuvo Velásquez.

La resolución ministerial 042/19 del 25 de marzo señala que, YPFB y ANH deberán coordinar, establecer e implementar las condiciones técnicas, logísticas, operativas y de seguridad necesarias para la comercialización y distribución del nuevo combustible con octanaje RON 85, resultado de la mezcla de la gasolina base 81 con hasta 8% de etanol anhidro.

La determinación tendrá el objetivo de “sustituir gradualmente la gasolina especial en todo el país y así cumplir con la finalidad de la Ley 1098 del 15 de septiembre de 2018”.

Sin embargo, detrás del lanzamiento apresurado del Gobierno de la nueva gasolina, el especialista ve un problema de fondo, la caída del gas natural.
“La producción del gas natural ha caído, en Bolivia cerca del 83% de la producción de hidrocarburos es gas natural, y solo el 17% es petróleo crudo, entonces nuestro gas tiene un líquido que es petróleo asociado a partir de ese condensado se puede obtener derivados como la gasolina, diésel”, explicó.

Como cae la producción de gas natural cayó –dijo Velásquez- también cae la de condensados y por tanto, cae la posibilidad de producir toda la gasolina que demanda el mercado interno. “Por tanto, tendemos a importar más, si cae la producción en el mercado interno, cae nuestra posibilidad de producir derivados de los hidrocarburos como la gasolina y tendemos a importar más”, explicó.

Advirtió que el Gobierno ha visto como importante riesgo el aumento de la subvención a los hidrocarburos y una forma que está buscando para paliar ese impacto, es empezar a producir gasolinas verdes, que son una base con gasolina fósil, mezclada con un componente vegetal, en este caso que viene a ser el alcohol anhidro.

(ABI – ANF)