reporteenergia.com.-Una de las principales problemáticas que pretende resolver  Chile en la próxima década tiene que ver con la reducción de los costos de la electricidad, puesto que actualmente ostenta uno de los más altos de Sudamérica, y si continúa esta tendencia puede incluso crecer hasta un 34%, lo que pondría “en jaque” la competitividad de las industrias y la situación económica de los hogares.

Por esta razón el gobierno que lidera la presidenta Michelle Bachelet impulsa la Agenda de Energía, que es un plan para avanzar en aspectos relevantes y desafíos cruciales con objetivos y metas concretas hasta el 2025, en el que confluyen  aspectos relacionados a la generación, transmisión y distribución de la energía.

De esta manera la Agenda contempla disminuir los costos marginales de electricidad durante este periodo de gobierno en un 30% en el Sistema Interconectado Central (SIC), de manera que el costo marginal promedio del año 2013 que registró $us 151,36 MWh sea inferior a $us 105,96 MWh en el año 2017.

Asimismo se pretende contraer en un 25% los precios de las licitaciones de suministro eléctrico de la próxima década para hogares, comercios y pequeñas empresas respecto a los precios ofertados en la última licitación del año 2013 (que fueron de $us 128,2 MWh).

Para ello, se debe desarrollar los proyectos hidroeléctricos y termoeléctricos consignados en el Plan de Obras de la Comisión Nacional de Energía (CNE).

Según el Plan se debe aumentar el desarrollo de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC), de tal modo que estas representen el 20% de la matriz energética en 10 años más.

La iniciativa busca destrabar las inversiones y aumentar la competencia en el sector, así como mejorar las relaciones con las comunidades. “Estamos en un punto de inflexión para tener una matriz energética diversificada, equilibrada y sustentable”, dijo la mandataria al presentar las medidas que componen la agenda.

La elaboración de este documento se desarrolló a través de un proceso de diálogo y escucha de los múltiples y diversos actores sociales, políticos, parlamentarios, empresariales y académicos, quienes reflexionaron y evaluaron la situación energética de Chile.

“Es un documento que incluye un conjunto de tareas que tenemos por delante, la agenda legislativa, con las fechas de presentación de los distintos proyectos que se van a requerir para hacer este trabajo, también tiene la agenda de los reglamentos que es necesario dictar, para sacar a Chile del estancamiento en que estamos en materia de energía”, señaló el ministro del ramo, Máximo Pacheco.

El Estado apoyará la iniciativa con una inversión de $us 250 millones en cuatro años, a los que se suman $us 400 millones con los que se capitalizará a Enap, “para que se convierta en un actor relevante en términos de búsqueda y suministro de energía”, explicó la Presidenta.

“En el pasado decíamos que el país requería energía para crecer. Hoy día decimos con todas su letras que sin ésta no es posible darle el bienestar a nuestra gente. El trabajo recién comienza, y estamos llenos de energía para enfrentar los desafíos propuestos”, concluyó Pacheco. ▲

Ven ventajas en sumar Más GNL a la matriz energética

Asegurar una mayor participación del Gas Natural Licuado (GNL) en la matriz energética nacional es otro elemento central para bajar los precios actuales de la electricidad, se señala en la agenda energética.

Por ello se añade que la infraestructura de Chile asociada a la recepción y regasificación de GNL (terminales), transporte de gas (gasoductos) y uso de gas en generación eléctrica (centrales) debe ser utilizada al máximo.

En la práctica, actualmente se tiene centrales a gas usando combustibles más caros (diésel) o funcionando parcialmente, con el consecuente aumento de precios en el mercado spot de generación eléctrica. Las empresas generadoras se han inhibido de celebrar contratos de suministro de GNL tipo “take or pay”, entre otras razones por el riesgo inherente de la hidrología sobre el precio marginal de la energía.

Otro motivo serían los modelos de negocios de los dos terminales GNL, en relación a sus condiciones de acceso junto a la estructura de propiedad, donde participan empresas generadoras. Ello podría estar dificultando el acceso a los demás competidores al uso de los terminales en modalidad spot y sobre todo a disponer de capacidad reservada para uso permanente y nuevos proyectos de inversión, especialmente en generación.

Finalmente, se menciona que se debe perfeccionar la regulación del mercado de distribución de gas por redes, que ha tenido un desarrollo importante en los últimos 20 años.

En este mercado, coexisten empresas concesionarias de servicio público de distribución de gas (dos tercios del mercado), sujetas a normas de calidad y continuidad de servicio, con empresas sin concesión que distribuyen gas licuado gasificado en condominios y edificios en condiciones regulatorias asimétricas respecto de las concesionarias.