El Gobierno de Jair Bolsonaro continua con la privatización de todo el sector energético en Brasil y concretamente con la retirada del Estado de la otrora poderosa Petrobras, lo que afecta directamente a los intereses de Bolivia y Tarija, pues hasta la fecha no se han construido alternativas de industrialización a la exportación bruta del gas.

En la tarde de ayer trascendió el acuerdo alcanzado entre la empresa y el nuevo Consejo de Administración de Defensa Económica de Brasil, una suerte de ampliado político que tiene asignada la privatización de algunos sectores clave, como el energético. En la transición que está tutelando sobre Petrobras, se le ha recomendado dejar el control del gasoducto Brasil-Bolivia, además de vender su participación en compañías de transmisión y distribución de gas.

El diario Folha de Sao Paolo estima que además se rebajarán unos 10 millones de metros cúbicos diarios las nominaciones de gas, pero no especifica si se refiere a una rebaja sobre el mínimo del contrato, que es de 24 millones de metros cúbicos diarios, o sobre las nominaciones actuales, que desde marzo rondan los 12 millones de metros cúbicos diarios. El Gobierno boliviano no ha hecho declaraciones al respecto de la recomendación ni ha explicado el por qué de la rebaja en las nominaciones.

El silencio del Gobierno boliviano

El contrato con Brasil empezó a andar en 1999 y acabó exactamente en junio de este 2019, sin embargo el Ministerio de Hidrocarburos ha asegurado que se ha alargado de facto porque quedan por entregar 1,7 trillones de pies cúbicos de gas (TCF). Además, el presidente de YPFB, Óscar Barriga, precisó en diciembre de 2018 que el gas que faltaba por entregar no estaba pagado y que por lo tanto, se cobrarían las regalías pertinentes. Las cláusulas de “toma o paga” que han estado vigentes generaron dudas entre los analistas.

El contrato establece un máximo de 30,5 millones de metros cúbicos y un mínimo de 24 millones de metros cúbicos diarios, sin embargo no se está cumpliendo, en principio por falta de nominaciones y no por un problema de producción en Bolivia. El Gobierno boliviano no ha mencionado nada al respecto de la caída en las nominaciones ni ha respondido preguntas al respecto. Los únicos gestos precedentes han sido empezar a establecer buenos propósitos con empresas privadas brasileras y sugerir la posibilidad de asumir el ducto.

Producción

Brasil ya produce 118 millones de metros cúbicos de gas al día; en 2010 se estimaba consumía 90 de los que 30 llegaban desde Tarija

Cambio de ciclo

Ya desde el año pasado, la Agencia Nacional del Petróleo (ANP) y la Empresa de Pesquisa Energética (EPE) – la primera más política de la segunda, que también – vienen recomendando liberarse del contrato con Bolivia y establecer relaciones con otras empresas privadas. La EPE llegó a cifrar en 16 millones de metros cúbicos lo que se podría seguir comprando. Actualmente se compra por debajo d esa cantidad.

La ANP informó el 2 de julio que Brasil obtuvo una producción récord de petróleo y de gas natural en mayo. El gas se elevó hasta los 118 millones de metros cúbicos diarios, volumen que supera el de octubre del año pasado (117 millones de metros cúbicos diarios), que era la anterior marca.

Según la ANP, estos recórds fueron posibles gracias al aumento de la producción en el presal, el horizonte de explotación descubierto por Brasil en aguas muy profundas del océano Atlántico por debajo de una capa de sal de dos kilómetros de espesor y que pueden convertir a Brasil en uno de los mayores exportadores mundiales de crudo.

La producción de petróleo y gas natural de Brasil en el presal en mayo alcanzó el récord de 2,106 millones de barriles equivalentes por día, con lo que ya equivale al 60,7 % de toda la producción del país.

El volumen de hidrocarburos extraído del presal en mayo fue en un 14,5 % mayor que el del mismo mes del año pasado y en un 6,4 % superior al de abril de este año.

La producción de petróleo en el presal en mayo se ubicó en 1,674 millones de barriles diarios y la de gas natural en 68,7 millones de metros cúbicos por día.

De acuerdo con los datos del órgano regulador, Brasil extraía hidrocarburos en mayo de 7.107 pozos, de los cuales 642 eran marítimos y 6.465 terrestres.

El 96,3 % del petróleo producido por Brasil en mayo fue extraído de pozos marítimos, así como el 83,8 % del gas natural.

En 2010 el consumo de gas natural en Brasil todavía era de unos 90 millones de metros cúbicos diarios de los que un tercio llegaba desde los campos tarijeños, en la actualidad esa producción está en descenso.

La balanza comercial negativa se dispara

Según los últimos datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), el saldo negativo en la balanza comercial entre enero y mayo ha crecido hasta los 704 millones de dólares.

Entre enero y mayo de 2018 se vendieron 3.751 millones de dólares y se compraron 3.890; mientras que en el mismo plazo de 2019 se han vendido 3.410 millones de dólares y se han comprado 4.114 millones de dólares.

La caída en las ventas es de 341 millones de dólares, que en su detalle por países corresponden fundamentalmente a los dos mercados de gas: Argentina compró 111 millones de dólares menos y Brasil 70.

Además hubo otras caídas relacionadas a los minerales, como las compras de Corea del Sur o Emiratos Árabes.