El mercado del petróleo está esperando la llegada del nuevo año con un moderado optimismo. Sin embargo, el futuro en torno al crudo sigue siendo algo incierto por la ralentización de las economías de algunos países líderes y la guerra comercial entre EEUU y China.  

«El problema del Brexit sigue siendo importante en Europa, las economías del Reino Unido y de Alemania no se encuentran en su mejor estado», comentó a Sputnik el analista principal de Anews, Alexandr Yákovlev.

Al mismo tiempo, la guerra comercial entre EEUU y China agrega incertidumbre a la situación en torno a la economía global.

A pesar del progreso en las negociaciones entre las dos mayores economías, las próximas conversaciones abarcarán las cuestiones más sensibles para los países, difíciles de acordar. Además, en 2020 se celebrarán elecciones presidenciales en EEUU que pueden afectar las negociaciones entre Washington y Pekín.

Sin embargo, la principal amenaza de una recesión en EEUU pasa a segundo plano, opina Yákovlev. El analista señala que los últimos datos sobre el mercado de trabajo de EEUU son muy fuertes. «Y es posible que seamos testigos del final del ciclo de reducción de tasas por la Reserva Federal», comenta.

Y es una buena señal porque la volatilidad de la economía estadounidense afecta a todas las economías del mundo sin excepción, subraya el experto.

«Si no hay recesión ni depresión en las mayores economías del mundo, esto tendrá un impacto positivo en el petróleo. La OPEP+ está pendiente de la situación y los precios permanecen en niveles cómodos de 50-60 dólares, convenientes tanto para los productores como para los compradores», analiza.

La Alianza OPEP+ es un actor muy importante. Los participantes acordaron seguir reduciendo la producción. Las nuevas condiciones estarán vigentes hasta finales de marzo del próximo año.

Según el Ministerio de Energía de EEUU, el precio promedio Brent por barril será de 60,5 dólares en 2020.

Un pronóstico parecido es el del Bank of America Merrill Lynch: en el tercer trimestre de 2020, el precio del petróleo será de 58 dólares y para finales del año se recuperará hasta alcanzar los 62 dólares por barril, según el diario RBK que entrevistó al jefe del departamento de análisis de Bank of America Merrill Lynch en Rusia.

Mientras tanto, los participantes rusos del mercado estiman que los precios se mantendrán en un nivel de entre 64,5-66,5 dólares a corto plazo.

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