Falacia es nada más que un engaño o mentira que se esconde bajo algo, en especial cuando se pone de manifiesto su falta de verdad. Eso es lo que hicieron los dignatarios de Estado del área de energía del expresidente Morales. Engañaron y mintieron, no solo a su pueblo, sino que creemos también a su presidente.

Al calor de la herencia recibida: 1) Reservas de gas y líquidos, 2) Contrato de gas con Brasil, 3) Infraestructura desarrollada a Argentina y Brasil, 4) Déficit crónico de gas en Argentina, 5) Precios elevados de exportaciones de gas, 6) Elevada renta gasífera con regalías e IDH, 7) Muchos otros, el Gobierno del expresidente Morales generó exportaciones e ingresos dantescos cercanos a los 37.000 MMUSD. Qué hicieron o cómo despilfarraron estos recursos es materia de análisis para economistas

Estos recursos permitieron que el sector hidrocarburos fuera manejado nefastamente. Fue ideado por Carlos Villegas (QEPD), que desde su posición ideológica y de desconocimiento de la industria, llevó al país a donde nos encontramos hoy en día. Las sucesivas autoridades de Estado no pudieron corregir y no les quedó más que fantasear al pueblo sobre una industria que se veía desplomarse.

En Octubre de 2013, hacíamos notar a Villegas que tendríamos un serio déficit para cumplir nuestros contratos de gas y mercado interno el 2017, si no invertíamos en exploración. http://www.radiofides.com /index_old.php/noticia/economia/Experto_en_hidrocarburos_advierte_deficit_de_produccion_gasifera_en_2017.  Fuimos fustigados con mucha fuerza por ello. El tiempo nos dio la razón y las evidencias son las multas y penalidades por incumplimiento que llegaron de Brasil y Argentina.

No obstante esto, no se fortaleció la exploración y las autoridades se limitaron a falsearnos y hacer festejos políticos sobre descubrimientos y nuevas reservas inexistentes. Hemos descubierto “un mar de gas” fue la cúspide de la mentira. Nuestras reservas y producción están declinantes, pero con algo de nueva exploración en camino.

El gobierno del MAS dejó una bomba de tiempo en las relaciones y  negociaciones con Brasil que concluían este 2019. El o los nuevos contratos debían estar firmados por lo menos un año antes. Habrá que hacerlo en 70 días. Por los incumplimientos con Argentina, dejaron una adenda con un pico de invierno que va de 11 MMMCD a 18 MMMCD (deplorable técnicamente) y que debe negociarse este 2020.

Lo que es peor, con reservas declinantes, se da inicio a tres proyectos elefantes blancos de supuesta industrialización y que son otra bomba de tiempo para YPFB. La planta de urea (1,000 MMUSD) mal ubicada, que opera al 30/40% y que no cubre ni sus costos operativos aun con gas de 0.96 USD/MMBTU (exportación 5 o 6 USD/MMBTU).

La planta de Gran Chaco (700 MMUSD) que opera a media capacidad de un solo módulo (de dos) y que también tiene serios problemas para cubrir costos. Nos mintieron que habría planta de polipropileno cuando no había ni gas, ni mercado ni recursos. Finalmente la planta de Mini GNL de Río Grande (220 MMUS) para supuestamente dotar de gas a áreas rurales a todo Bolivia y que tiene serios problemas técnicos, operativos y la dejaron abandona (otra carga para YPFB. Nos falsearon con la industrialización.

Nos dijeron que Bolivia seria el corazón energético de Sur América y que exportaríamos GLP, gas, energía eléctrica a todos lados. Se construyeron proyectos de generación sin demanda ni mercado. Hoy tenemos casi 2,000 MW de capacidad ociosa. Según nuestros análisis, aun la exportación de energía eléctrica de 300 MW a Argentina (70 MMUS invertidos) es antieconómica y no beneficiosa para el país. Nos engañaron sobre las exportaciones.

Y para finalizar, estamos seguros que nos falsearon sobre la salud de YPFB (La fuerza que transforma Bolivia) y de ENDE. Politizaron e hicieron sus feudos de ambas empresas. Las autoridades actuales del sector de hidrocarburos y de energía tienen la responsabilidad de transparentar esta información.

FUENTE: OPINION: ALVARO RIOS