Brasil demandó el año pasado un 20,2% menos de gas natural boliviano respecto a 2018. Durante nueve meses, el requerimiento estuvo por debajo de los 24 millones de metros cúbicos por día (MMm3d), que era el volumen mínimo fijado contractualmente.

Según los datos procesados por La Razón en base a la información publicada en la web de la Transportadora Brasileira Gasoduto Bolivia-Brasil (TBG), Petróleo Brasileiro SA (Petrobras) adquirió el año pasado un volumen de 6.409,9 millones de metros cúbicos (MMm3) de gas, un 20,2% menos que los 8.036,6 MMm3 importados en 2018.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y Petrobras tenían firmado un acuerdo de compraventa de gas natural que feneció el 31 de diciembre de 2019. El contrato Gas Supply Agreement (GSA) establecía un volumen mínimo de compra de 24 MMm3d de gas natural y un máximo de 30,08 MMm3d.

En enero las nominaciones estuvieron en una media diaria de 16,9 MMm3, aunque en febrero subieron hasta los 24,9 millones. En marzo, Petrobras bajó nuevamente su demanda hasta los 13 millones. Y desde abril hasta julio los pedidos cayeron por debajo de ese volumen, según los datos de TBG.

En agosto, Petrobras subió su demanda hasta una media diaria de 13,7 millones, en septiembre a 15,1 millones, en octubre a 29 millones y en noviembre la elevó a su pico más alto del año con 30,9 millones. En diciembre, la petrolera estatal brasileña nuevamente bajó su demanda hasta un promedio diario de 19 millones.

Además de Bolivia, Petrobras importa gas natural licuado (GNL) de países de ultramar. Entre marzo y septiembre sus compras fluctuaron entre un 34% y un 42% de la demanda total. Solo en noviembre se dejó de importar GNL. La petrolera optó por este mecanismo debido a que el GNL, en ese momento, era más económico que el gas natural boliviano.

En los últimos meses de 2018, Petrobras ya había elevado de manera súbita sus compras de GNL mientras reducía sus importaciones desde Bolivia. En noviembre y diciembre sus compras estuvieron por debajo de los 18 MMm3d.

El 2 de agosto de 2019, el presidente de Petrobras, Roberto Castello Branco, reconoció las menores compras de gas desde Bolivia y dijo que era más rentable importar GNL debido a sus menores precios en el mercado. Esa posición fue secundada por la directora de Refino y Gas, Anelise Lara, quien indicó que desde hace ya varios meses la alternativa más rentable para Brasil es la importación de GNL, porque su precio es menor al gas boliviano.

 

LA RAZON