El ministro de Hidrocarburos Luis Alberto Sánchez insiste en sus visualizaciones de compleja definición – mares, acciones, etc. -, pero entre ellas, puso una fecha concreta para la licitación internacional de la “ingeniería a detalle” de la planta de propileno y polipropileno de Yacuiba. Un paso más en la tortuosa licitación, que supone además una especie de paso atrás, pero que visto lo visto, es el camino prudente.

Será el día después de la celebración de la efeméride chaqueña. “El 13 de agosto vamos a consolidar la industrialización con la licitación internacional de la ingeniería a detalle de la planta de Propileno – Polipropileno. Esta planta no solamente será la planta de transformación de una molécula de gas en pellet, si no que trabajaremos con todas las empresas del Gran Chaco para que transformen los plásticos en productos con valor agregado que puedan ser comercializados en Bolivia y exportados. Este complejo industrial tendrá como sede la Región Autónoma del Gran Chaco” dijo Sánchez.

La solución intermedia entre los estudios de validación que dejó Tecnimont entre 2014 y 2016 – y que el propio Sánchez puso en duda respecto a mercados y tecnología seleccionada luego de que se desatara el escándalo -, y la licitación de ingeniería, procura y construcción que se lanzó en 2016 y cuyo informe de adjudicación se anuló cuando Sánchez vio que la misma Tecnimont iba a resultar favorecida, es una decisión destinada a fortalecer un proyecto que no puede salir mal: se estima una inversión de 2.000 millones de dólares en ella.

Sánchez no dio muchos más detalles sobre la planta ni los motivos del retraso, tampoco de la fecha elegida. No es la primera vez que se promete la misma. La última fue en enero, luego de la visita a Yacuiba para inaugurar un mercado.

Luego de la licitación, creer o no creer será cosa de las autoridades departamentales y regionales para tratar de orientar su desarrollo alrededor del proyecto petroquímico, con la organización de un parque industrial u otras iniciativas, pues como el propio Sánchez indicó en conferencia de prensa: “nosotros metemos líquidos y sacamos pelets. Convertirlo eso en producto de plástico acabado ya no es cosa nuestra”.

Inversión y promesas

El ministro de Hidrocarburos estuvo más didáctico en la conferencia de prensa – inédita en años anteriores – que en la propia exposición de la rendición de cuentas, aunque controló los tiempos y7 las respuestas.

Sobre el contrato con Brasil, Sánchez volvió a explicar que los cambios en la gestión del ducto en la parte brasilera, la que el Gobierno de Bolsonaro está privatizando, afectará al precio final que pagan las empresas, pero no al costo que recibe el Estado y los departamentos, ya que ese valor se cifra en el punto de fiscalización; aunque en regalías si se descuenta un porcentaje.

Además, se mostró absolutamente tranquilo sobre la constatación de que Brasil no está retirando desde el mes de marzo la cantidad mínima de gas que el contrato le exige, que son 24 millones de metros cúbicos, sino 12. “El contrato está plenamente vigente, si no retiran lo pactado se aplica la cláusula take or pay, es decir, que pagan igual”.

Sánchez también aprovechó para defender la Ley de Incentivos, sobre la que explicó que ya está dando resultados “Caigua, Jaguar, etc.,” y trató de explicar de nuevo que el retorno del aporte del 12 por ciento del IDH que se retiene a todos los gobiernos que la reciben no se recuperaran en proyectos concretos – como algún diputado de su partido en algún momento aseguró – sino en el incremento de los propios caudales de gas.

Sobre proyectos nuevos, Sánchez explicó que en Tarija se incrementará la producción en tres millones de metros cúbicos en las próximas semanas, dos en Sábalo y uno en La Vertiente,. Mientras que se iniciaran perforaciones nuevas en Aguaragüe y en Margarita profundo, un proyecto del que no dio mayores detalles, pero que se vincula con el “mar de gas” en el que el Ministro insiste.

Sobre el Jaguar X6, en Huacareta, que se empezó a perforar en mayo de 2018 y se preveían resultados para finales de ese año, sin embargo hasta la fecha no se han dado resultados oficiales y algunos asambleístas del MAS manifestaron dudas sobre el proyecto en el pasado. Sánchez no entró en polémicas y aseguró que “en las próximas semanas dará resultados esperamos positivos”.

¿El mar de gas es para el fracking?

El ministro de Hidrocarburos Luis Alberto Sánchez insistió en la víspera en el “mar de gas” que sostiene existe en Bolivia a niveles profundos y que ha vinculado con proyectos como el de Boyuy, el más profundo del país y otros pretendidos a esos niveles como en Margarita.

El mismo Sánchez ya concedió permiso a Cancambria Energy, especialista en fractura hidráulica, para explorar en Miraflores, en el chaco cruceño, y ha hablado de prospectos con reservas contadas por centenas.

La fractura hidráulica, más conocida como fracking, es una técnica de perforación vertical horizontal (en L) posteriormente dinamitada para liberar el hidrocarburo de la roca, que se eleva a superficie con la inyección de agua a presión y químicos.

La técnica, muy cuestionada por los ecologistas, se utiliza en Estados Unidos y Argentina y ha sido prohibida en la mayor parte de Europa.

Plazo

El Jaguar X6, en perforación desde mayo de 2018, no dará resultados hasta dentro de “unas semanas”