Sólo una mayor “conciencia social” permitirá avanzar con los proyectos hidroeléctricos que tiene en carpeta el Gobierno, principalmente el de Rositas, afirmó el ministro de Energía, Rafael Alarcón, en respuesta a las comunidades rurales del norte de Santa Cruz que se oponen al ambicioso proyecto.
“Los inconvenientes sociales que pueda ocurrir lo que hacen es cerrar proyectos, postergar sueños; y si Santa Cruz quiere postergar ese sueño, vamos a lamentarlo mucho. Habrá que esperar un poco más hasta que la conciencia social nos permita seguir adelante con estos proyectos”, dijo en Yacuiba.
Doce comunidades involucradas en ese emprendimiento temen que la construcción de la represa inunde vastas zonas agrícolas y ganaderas con el consiguiente perjuicio para sus economías y han demando una consulta previa e informada. Hasta la fecha no se difundió el estudio de impacto ambiental.