La Inversión Extranjera Directa (IED) en Bolivia cayó de 712 millones de dólares registrados en 2017 a 316 millones en 2018, es decir una disminución del 55,7 por ciento en ese periodo, colocándose como la inversión extranjera más baja de toda Sudamérica, y una de las más bajas en la historia del país desde 2006.

Los datos están contenidos en el informe “La inversión extranjera directa” presentado ayer por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

El Gobierno, en tanto, respondió que hubo recuperación en el primer semestre de 2019, aunque sólo comparó el primer trimestre de este año con similar período de 2018.

Para el economista José Gabriel Espinoza, la reducción del IED en Bolivia se debe a la recuperación de las grandes economías mundiales, como Estados Unidos y Brasil, pero, además, a la poca seguridad que ofrece el Gobierno actual a las inversiones internacionales.

Según el informe, el mayor receptor de este tipo de inversiones en el continente en 2018 fue Brasil, con 18 mil millones de dólares; mientras que Bolivia figura incluso por debajo de Paraguay, al que había superado en 2017, pero que en 2018 alcanzó 454 millones de dólares.

Además, la IED alcanzada en Bolivia sólo representa el 0,8 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y es la cifra más baja desde 2006. Después de ese año, sólo en 2016 había registrado 335 millones de dólares. Otros años, como en 2012, llegó a superar los mil millones de dólares.

Según la Cepal, desde 2011 y 2012 a la fecha, las caídas son mayores en Bolivia, Chile, Colombia y Perú. Las inversiones en industrias extractivas, que aumentaron en gran medida en el periodo de auge del precio de materias primas, no volvieron a recuperarse a esos niveles.

La Cepal, sin embargo, afirma que hay muchas oportunidades para atraer inversiones extranjeras, tales como la producción e industrialización del litio, donde la región acapara el 72 por ciento de la reserva mundial.

Si en 2017 el país recibió 712 millones de dólares, en 2018 se bajó a 316 millones, lo más bajo desde 2006

GOBIERNO DICE QUE HAY RECUPERACIÓN EN 2019

Mientras la Cepal difundía la cifras de descenso, el Ministerio de Economía difundió una nota de prensa en la que muestra que en el primer trimestre de 2019 hubo una recepción de 53 millones de dólares en el primer semestre de 2019, cuando en similar período de 2018 se registró un flujo negativo de 16 millones de dólares.

Para el Ministerio, esta diferencia marca un crecimiento de 431 por ciento.

Los principales sectores receptores fueron hidrocarburos (98 millones de dólares), industria manufacturera (81 millones) y otros servicios (27 millones).

El Ministerio resalta también que la Cepal haya destacado los acuerdos para la industrialización del litio firmados en 2018 entre la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) y dos empresas extranjeras.

ANÁLISIS

José Gabriel Espinoza. Economista

En el ámbito internacional, aún desconfían del Estado boliviano

Las inversiones extranjeras directas se han reducido por dos factores: primero, los envíos de inversiones se han reducido de manera significativa, no sólo para Bolivia, sino también para toda la región. Eso tiene que ver con las grandes economías que han empezado a recuperarse, y los capitales regresan a estas economías.

Segundo, más allá de eso, Bolivia sigue siendo el país que capta menos inversiones extranjeras en la región, debido a que en el ámbito internacional siguen desconfiando del país por todo lo que tiene que ver con el ámbito institucional y por las mismas normas que el Gobierno ha establecido. Si una empresa quiere invertir en recursos extractivos (los únicos atractivos hoy día), tiene que entrar como socio minoritario del Estado, y qué firma va a dejar sus capitales en manos de un Estado que ha demostrado alta ineficiencia en el sector empresarial.

A eso hay que sumarle que las perspectivas para los principales sectores, minería y gas, son sumamente negativas.