Desde el inicio de sus operaciones, en septiembre de 2017, la planta de urea y amoniaco, ubicada en Bulo Bulo, ha funcionado a un promedio del 7 al 8 por ciento en relación a su capacidad máxima, que asciende a 2.100 toneladas de urea por día.

Aunque las exautoridades del Gobierno de Evo Morales aseguraban en que el complejo petroquímico operaba a un 70 y 80 por ciento de su capacidad, el ministro de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, ratificó que la planta es deficitaria y que, como consecuencia de sus reiterados paros, está afectando incluso la producción del pozo que le provee gas, por lo que anunció una reingeniería para definir qué hacer con esta factoría que tuvo un costo de 953 millones de dólares.

Sin embargo, los especialistas en hidrocarburos Hugo del Granado y Bernardo Prado coinciden en que los problemas de la planta surgen por la falta de mercado, y la tarea inmediata de YPFB es lograr nuevos contratos de exportación para que la tasa de operación de la planta sea económicamente viable.

“El dato primero que salta a la vista es que, desde su funcionamiento hasta la fecha, ha funcionado promedio al 7, 8 por ciento de su capacidad. Qué industria puede generar utilidad si funciona a menos de 10 por ciento de su capacidad de funcionamiento”, cuestionó la autoridad.

Según el ministro, ayer estaba previsto el inicio de una auditoría a la planta que presenta problemas de problemas de funcionamiento y de ubicación y que genera pérdidas económicas millonarias para Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).

“Vamos a tener una auditoría muy clara de lo que ocurrió con la inversión de esta planta y una segunda paralela es la reingeniería que se debe hacer. ¿Qué vamos a hacer con esta planta? ¿La vamos a seguir sosteniendo, así deficitaria, después de haber invertido alrededor de 900 millones de dólares? Ésa es una pregunta que nos hacemos todos y que después de la reingeniería tenemos que responderla”, indicó Zamora.

La autoridad mencionó que el gas que utiliza la planta de urea tiene un precio subvencionado y que, pese a ello, genera pérdidas económicas. Indicó que la planta paga un dólar por millar de BTU de gas, mientras que los mercados de exportación pagan más de cinco dólares por la misma cantidad de energía.

Por su parte, Del Granado afirma que los mencionados problemas en la planta de urea no son una novedad, puesto que el Gobierno de Evo Morales no consiguió mercados con la debida anticipación y solamente firmó un contrato con la empresa Keytrade, con sede en Brasil, por 335 mil toneladas por año cuando la planta ya estaba en operación.

El especialista considera que YPFB debe encarar una seria campaña de marketing para encontrar nuevos mercados “para que la planta se pueda poner en funcionamiento a una mayor capacidad”.

Respecto al anuncio del ministro Zamora, de definir qué hacer con la planta a partir de una reingeniería, Del Granado afirma que la mejor alternativa sería encontrar socios privados, ya que esto permitirá alcanzar una solución definitiva. Considera que YPFB debe restablecer el funcionamiento de la planta para generar el interés de algún socio.

En opinión de Prado, es necesario identificar mercados donde se pueda acomodar la producción de urea en volúmenes que permitan que la planta sea económicamente viable. Considera que prolongar la paralización de la planta no es la mejor alternativa.

“No es ningún secreto que la planta es deficitaria porque se ha cometido el error de verla viable pero en términos sociales. Socialmente, claro que era viable la planta, pero en términos económicos, no”, dijo.

Prado sugiere buscar mercados para la urea en países vecinos, puesto que, al no tener costa, se incrementa el costo de transporte y se genera una desventaja.

EMPRESA CUBANA NO PAGÓ POR 6 MIL TONELADAS DE UREA

REDACCIÓN CENTRAL

El ministro de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, informó ayer que planteará al Directorio de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) la interrupción del contrato de exportación de urea a Cuba al haber identificado el incumplimiento de pagos y condiciones lesivas a los intereses económicos del país.

La autoridad dijo que existe un contrato por 20 mil toneladas de urea con una empresa de Cuba a un precio menor en relación al fijado en el mercado interno, que asciende a 347 dólares en enero de 2020.

Además, mencionó que el primer envío, de más de 6 mil toneladas, aún no fue pagado.

“Vamos a plantear como cabeza de sector la interrupción de la adenda que se está pretendiendo firmar para cumplir con el contrato en tanto y en cuanto, además, no se pague el primer desembarco de aproximadamente 6 mil y más toneladas de urea que se ha entregado a la República de Cuba”, agregó.

Al respecto, el especialista en hidrocarburos Hugo del Granado dijo que en medio del déficit de la planta de urea no es buena idea cancelar un contrato de exportación y que, si el precio que paga Cuba es bajo, amerita iniciar un juicio a los exfuncionarios de YPFB que firmaron ese contrato.

“La seriedad de los contratos implica la seriedad del proveedor, vale decir, YPFB, y lo normal es que en los negocios se respeten los contratos”, dijo.

En tanto, Bernardo Prado, también analista en hidrocarburos, tiene la leve impresión de que ese acuerdo se cerró “más en términos políticos que en términos económicos”. “No creo que haya sanción por el incumplimiento de pago, pero si no están pagando por un producto, lo correcto es suspender”, opinó.

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