Entre enero y junio, las regalías mineras de las regiones cayeron hasta en 15,3%, comparadas con un periodo similar de 2018. Sólo la recaudación de Beni –sin vocación minera– subió en 32,3%. Un experto atribuye  la baja a la caída del precio internacional de los minerales y la menor producción.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Minería, las recaudaciones por regalías mineras alcanzaron un total de 587,9  millones de bolivianos, registrados durante el primer semestre del año, un monto menor a los 651,2 millones que se obtuvo en un periodo similar de 2018, es decir, un 9,7% menos (ver gráfica).

En el caso de Potosí, el mayor departamento productor de Bolivia, sus recaudaciones mineras  disminuyeron en 15,3%; seguido por Oruro, con una cifra negativa del 4%, y La Paz, con -3,5%.

A diferencia de los anteriores, la región de Beni incrementó sus recursos provenientes de la actividad minera, de 35,6 millones de bolivianos a 52,6 millones de la divisa nacional (32,3% más).

El investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), Alfredo Zaconeta, explicó que el descenso en la recaudación de las regalías tiene dos variables: la primera resulta como efecto de la caída de las cotizaciones que se registraron en lo que va de 2019, con mayor énfasis en mayo y junio.

Con base en datos comparativos a 2018, elaborados por el experto,  los mayores descensos se registraron en minerales como el estaño , con una cifra negativa de 5,6%; el plomo cayó un 17,5%; la plata, un 5,2%, y el cobre, un 38,7% menos. Tan sólo el  zinc y el oro registraron al alza.

“Estos datos  ratifican nuestra vulnerabilidad ante el comportamiento de los precios internacionales, al no superar nuestra condición de país productor de materias primas”, aseguró.

El segundo factor de las menores regalías obtenidas, es la caída en los niveles de producción.

El Ministerio de Minería reportó que  la producción de minerales en el primer trimestre de este año, con excepción del oro y el zinc, registraron caídas significativas comparadas con el primer semestre del año pasado.

Asimismo, Zaconeta observó el “asombroso incremento” en la producción de oro en el departamento de Beni, que sigue sin tener una explicación racional.

“Hasta el momento no se aclaró las denuncias sobre el posible contrabando y explotación ilegal de oro que estaría incidiendo en este aumento. El Gobierno anunció una fiscalización a las comercializadoras de oro, sin embargo, a la fecha no se conoce resultado alguno”, cuestionó.

En su criterio, lo único claro sobre el tema es que hay una “despiadada” explotación del metal dorado en la Amazonia, con operaciones que se extienden desde el norte paceño hasta Beni y la frontera con Brasil.

El experto apuntó que  debe llamar a la reflexión que regiones como  Oruro sean  relegadas de su condición minera por falta de proyectos, y sean superadas por Beni, sin tradición extractiva.

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