La empresa Petrobras anunció el cierre de las negociaciones para la venta de dos fábricas de fertilizantes al productor mundial ruso Acron. Las compañías no dijeron por qué, pero, de acuerdo con el diario brasileño Folha de S. Paulo, la inestabilidad política en Bolivia hacía que el negocio fuera inviable.

Bolivia sería el proveedor de gas natural a Acron. Según las fuentes, a pesar de los acuerdos previos con el anterior Gobierno (MAS), los rusos no pudieron firmar un contrato para suministrar firmemente el energético. El gas es una materia prima para la producción de fertilizantes nitrogenados.

Petrobras estaba negociando con Acron dos unidades: Araucária Nitrogenados, que operaba en Paraná, y Nitrogen Fertilizer Factory 3, un proyecto de Mato Grosso do Sul creado en gobiernos petistas y con obras paralizadas desde 2015.

En octubre, el Gobierno boliviano anunció un acuerdo con Acron para vender 2,2 millones de metros cúbicos de gas por día (MMm3/d) a partir de 2021, en un contrato que le otorgaría al país al menos $us 20 millones, más una participación del 12% en la planta de Tres Lagunas en el Estado de Mato Grosso Do Sul de Brasil.

Ese mismo mes, el entonces presidente Evo Morales y Acron anunciaron un acuerdo para establecer una empresa conjunta para vender urea boliviana, uno de los fertilizantes nitrogenados, al mercado brasileño.

Petrobras y Acron llegaron a un acuerdo para transferir las fábricas en agosto. Sin embargo, en un comunicado, la petrolera estatal brasileña informó de que “las negociaciones en curso con el Grupo Acron se cerraron, sin finalizar el acuerdo”. La compañía dijo; sin embargo, que sigue interesada en trabajar en este segmento.

La fábrica Tres Lagunas se ha paralizado desde 2015, cuando Petrobras rompió un contrato con el consorcio de construcción, formado por la china Sinopec y la empresa constructora Galvão Engenharia.

Mercados de exportación

El viernes, el ministro de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, habló sobre las reservas de gas actuales, indicando que los 8,95 trillones de pies cúbicos (TCF) son suficientes para sostener los negocios con Brasil y Argentina. “Las reservas de gas son otro punto oscuro que se identificó en el ministerio. Con la información actual, clara y verídica que se tiene en este momento, Bolivia podrá hacer negocios certeros de exportación de hidrocarburos”, señaló Zamora.

Mirada técnica

Para el analista en energías, Francesco Zaratti, la ruptura de negociaciones entre Acron y Petrobras, sobre la compraventa de dos plantas de fertilizantes tiene diferentes causas. La principal, el costo de transferencia vis a vis del precio internacional de la urea que está en los mínimos históricos ($us 230/TM) y que hace inviable el negocio para el gigante ruso en las actuales condiciones de mercado de Brasil.

Bolivia interviene en el negocio como posible proveedor de 2,2 MMm3/d a partir de 2021. Sin embargo, hay dudas sobre la capacidad de Bolivia de atender todos los requerimientos del mercado de gas de Brasil, debido a la inminente firma de un nuevo acuerdo, los compromisos con distribuidores privados de los estados fronterizos y las limitadas reservas de gas.

A eso, Zaratti dijo que se suma la incertidumbre en torno a la real capacidad de producción y comercialización de la planta de urea ubicada en Bulo Bulo (complementaria a las plantas de Acron), que a la fecha resultó un sonoro fiasco por razones logísticas, administrativas y técnicas.

Esa incertidumbre se extiende al régimen de propiedad de la planta que el futuro Gobierno deberá definir; la alternativa está entre cerrarla (perder inversión y empleos) o volverla una sociedad mixta bajo gestión privada. En este último caso, Acron sería una opción.