reporteenergia.com.- El ministro de Energía y Minas del Perú, Eleodoro Mayorga, afirmó a Reporte Energía que con el  Gasoducto Sur Peruano se abre la posibilidad de que Bolivia acceda a otros mercados, si se considera que a mediano o largo plazo las exportaciones a Brasil y Argentina tendrán restricciones de precio o volumen.

¿Qué pasos deberían darse en la relación de integración entre Perú y Bolivia, en términos de gas y electricidad?

Perú y Bolivia tienen recursos de gas natural excedentarios, es decir,  por encima  de sus demandas internas y lo más importante, geográficamente están en el centro del continente. Perú y Bolivia deben mirar la integración como un proceso de asegurar a sus futuros clientes un abastecimiento justo y estable.

Tenemos además un mercado común, que es el del Altiplano, está la región de Puno y toda la región del Lago Titicaca junto con La Paz y Oruro que necesitan energía; no son hoy grandes cantidades pero sus economías crecerán beneficiándose enormemente de un integración gasífera.

Este proceso no sería de gran costo ahora que Perú está sacando adelante el Gasoducto del Sur. Este proyecto abre a Bolivia la posibilidad de acceder a los mercados del Pacífico.  A nuestro entender a mediano y largo plazo los mercados tradicionales de Bolivia hacia Brasil, Argentina van a tener restricciones para crecer, si no es de volumen es de precio. O sea no van a crecer en la medida que Bolivia necesita recursos ligados a sus exportaciones de gas para sostener su desarrollo económico. Entonces la salida al Pacífico es una opción interesante de evaluar.

A la mano de eso, está el reforzamiento de los sistemas a nivel de la frontera, mantener cada vez un abastecimiento eléctrico de mejor calidad en los pueblos de dicha región, que creo debe ser analizado y visto con miras de encontrar complementariedad en nuestros sistemas.

Creo que estos son puntos básicos y urgentes que se deberían abordar en nuestra relación.

Retrospectivamente siempre Bolivia ha estado buscando un acercamiento con Perú por la relación conocida con Chile, lo cual se convirtió en un momento en el punto de referencia para instalar un megapuerto, montar una planta de LNG, ¿Se puede impulsar?, ¿Es factible?

El Gasoducto del Sur termina en Ilo y es el punto final en el cual el Perú está colocando una central térmica de 720 MW. Tiene un puerto, una fundición de cobre y creo que ofrece buenas condiciones. Además la región de Moquegua tiene un gobierno de buena gobernabilidad y trascendencia, entonces es un sitio interesante para desarrollar un complejo exportador de gas.

En Perú se van a dar en los meses que vienen perforaciones  y exploraciones con muy altas perspectivas.  En el lote 76 en la Cuenca Madre de Dios, también  se va a perforar offshore en aguas profundas y se va abrir a la exploración  la parte sur del mismo lote 88.  También  hay un desarrollo de crudos pesados que podría llevarse a cabo en gran escala  con Ecuador.  Todo esto crea un panorama de potencial excedente energético que Perú podría también ofrecer, sea en la forma de gas licuado, o electricidad.

Por ejemplo, ¿La posibilidad de hacer un swap entre gas boliviano y gas peruano para mercados a terceros es muy factible?

Si es muy factible. Es la manera moderna y eficiente de desarrollar el comercio del gas. Ahora lo que sí, hay diferencia en los modelos. En el caso del Perú las empresa privadas son las que hacen las inversiones, a diferencia de otros países en que es el Estado a través de las empresas públicas que tiene un control mayor de las inversiones.

Si Bien, Perú ve con optimismo esta integración, pues considera que va a poder exportar sus excedentes de energía; en el caso de la realización ya específica de los proyectos, se requiere que cada uno de ellos sean rentables y sean sostenidos por reservas conocidas, infraestructura y que correspondan a un mercado bien establecido con compradores dispuestos a asumir riesgos.  Esto es un poco diferente si uno lo mira desde la perspectiva estatal.

Al margen de las declaraciones que siempre se pueden hacer hay que pasar al análisis de los marcos regulatorios compatibles y crear las condiciones para que estos proyectos avancen en su formulación. La idea es salir de la parte declarativa y entrar al terreno del estudio seriamente.

En el 2010 se firmó un acuerdo con el presidente Alan García, ¿Está faltando homologación en el Congreso del Perú, se podrá avanzar en eso?

La próxima visita del presidente Evo Morales al Perú tendrá, sin duda, una agenda amplia en temas de  trascendencia para las relaciones bilaterales.

Ese marco puede permitir focalizar dos o tres sectores con algunos proyectos concretos.  La idea es llegar a que se concretice esta visita con la posibilidad de desarrollar estos proyectos o si quiere pasar a una fase de estudio puntual. Claro está que los acuerdos deben pasar siempre por la aprobación del Congreso de República, con pleno respeto de la autonomía de poderes, pero también con la adecuada consideración de los objetivos  nacionales que prioriza el Gobierno.

¿Perú va a seguir comprando GLP a Bolivia?

Puede ser  que se compre algo para los mercados del sur (spot), sin embargo a mediano plazo el gasoducto del sur va a traer también hidrocarburos líquidos adicionales que el Perú podría separar en la misma zona.  En grueso puede haber comercios spot mientras la balanza comercial sectorial siga pareja con el crecimiento copado por la producción interna.

La relación con Ecuador es una relación que está empezando a madurar, al respecto  se desarrolla infraestructura de ductos para crudos pesados. ¿Cómo beneficia o como afecta a un escenario en el Sur?

Es muy positivo. El trabajo con Ecuador tiene hasta tres componentes: una es la extensión en líneas de 500 kilovoltios de redes de transmisión eléctrica hasta la frontera en el lado peruano continuando en el lado ecuatoriano, todo esto en un estudio por el mismo consultor.  Este trabajo se llevará adelante con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo que se ha propuesto financiarlo junto a un esfuerzo en paralelo para construir la regulación respectiva.

El segundo componente es el oleoducto peruano y la existencia de crudos pesados en ambos lados de la frontera y ahí también hay una posibilidad de desarrollar un estudio conjunto.  Nos hemos comprometido hacer un trabajo que analizará las reservas, el costo de la logística, las nuevas tecnologías, que nos den el sustento de un verdadero proyecto de integración.

El tercer componente, de menor cuantía pero interesante, es poder desarrollar exportaciones de gas del noroeste. En Perú cerca de la frontera hay gas pero que no compite en los mercados de la región, porque el gas proveniente de Camisea tiene precios favorables.  De ahí que existe el mercado ecuatoriano que puede tomar a futuro algunos excedentes de gas.

Camisea acaba de cumplir diez años y decía el presidente de la compañía Pluspetrol  que le cambio prácticamente la economía  al país, ¿Cuál es la visión del actual ministro de Energía y MInas del Perú?

Camisea cambió la matriz energética nacional y no solo sirvió para contar con electricidad a bajo costo, sino que también generó un balance más equilibrado gracias al condensado.  El  80% del GLP que consume el Perú proviene de este megacampo.

Camisea no solo generó ingresos, regalías e impuestos por varios miles y millones de dólares, sino que también mejoró el aire en Lima por el uso en los taxis y transporte público de gas vehicular y ha permitido mirar el desarrollo industrial como una opción realista.

Ahora que estamos comenzando el Gasoducto del Sur, es interesante ver que existe un mercado, es decir, no solo son centrales eléctricas, industrial y una serie de proyectos interesantes. El gas llegó hace diez años a Lima, pero ha vivido solo un primer capítulo también de desarrollo.

Camisea no se queda ahí, sino que tiene un importante potencial de posibles reservas importantes.

En estos diez años se ha consumido 2 TCF, tal vez menos, y las reservas probables y probadas  son 20, entonces hay como para tres décadas o más, eso asumiendo que no se haga exploración.

¿Cuáles son los prospectos en Camisea en los que va a poner más énfasis?

En noviembre se debe explorar el lote 76,  justo entre Camisea y los yacimientos de Bolivia en la cuenca Madre de Dios, donde existió un descubrimiento, pero ahora se van a  probar en una  estructura mucho más grande, en este proyecto tenemos esperanzas. En segundo lugar se va a perforar en mar profundo frente a los grandes viejos campos de Talara y ahí se puede encontrar grandes reservas de petróleo aún no explorada. También perforando al sur en el lote 88, donde están los grandes campos, como San Martín y Cashiriari, que tampoco se ha perforado, al margen de eso hay otros proyectos exploratorios en todo el país. También en la cuenca del Rio Ene con un gran potencial de  gas.

¿Qué le está faltando a Perú actualmente para la atracción de inversiones en el upstream?

Terminar la reglamentación ambiental y quizás modernizar Perupetro. Lamentablemente dejó de ser una agencia promotora con toda la capacidad y eficiencia de gestión con la cual se concibió para convertirse en una  unidad reguladora estatal, la idea es volver a su concepción inicial.

Por otro lado, es esencial guardar un cierto realismo a las aspiraciones, en términos de regalías. Todo el upstream es una exploración de frontera. Con condiciones favorables tenemos que ser realistas qué si vamos a sacar gas y tenemos el mercado americano con precios que van a seguir bajo la presión de shale gas, yo creo que los países debemos ser realistas a qué tipo de regalías podemos aspirar. Fuera de eso el Perú está abierto a la exploración.

Sin mirar al mercado de ultramar, ustedes tienen a Chile cerca, ¿Cuál es la perspectiva? Chile está haciendo exploración y tratando de descubrir recursos que por las condiciones geológicas son más complejas.

No creo que Chile esté dispuesto a recibir gas por un gasoducto, después de la experiencia que le dejó el corte de gas de Argentina. Ellos van a preferir importaciones de gas licuado.

Evidentemente Chile es un país largo. Puesto que Perú tiene una pequeña frontera, podría haber una parte de electricidad que se podría exportar, hacia el norte de ese país.

Más allá las opciones están abiertas.  Yo creo que también hay algo que no visualizamos con claridad cuando hablamos de aquí a 10 o 15 años y es de dar valor agregado al gas. Puesto que tanto en Perú como en Bolivia existe una industria minera importante y la posibilidad de utilizarlo para mejoras en exportaciones mineras.

¿Tiene en mente algunas?

En el sur del Perú gran parte de las reservas excedentarias hoy en día  están en manos de CNPC, proyecto Las Bambas y una serie de proyectos de cobre de las cuales se puede realizar fundiciones por ejemplo.

¿La Petroquímica?

Esta es una ventana de oportunidad. Esperamos poner los mecanismos de precio que logren establecerse y que permitan contar a la entrada de las futuras plantas en la costa del Pacífico con un etano y también un metano a precios competitivos.

¿Cuáles son los planes inmediatos del Ministerio de Energía y Minas antes de fin de año?

Yo diría terminar tres cosas en términos de hidrocarburos: uno reorganizar Petroperú; dos relanzar la exploración y en tercer lugar continuar los proyectos: Talara, Gasoducto Sur.

En electricidad tenemos proyectados sacar 1200 MW de hidrogeneración a concurso y quizás encaminar una política de renovables seria para hacer una cuarta licitación en esta área. ▲