reporteenergia.com.- (Editorial) Las exportaciones bolivianas de hidrocarburos, especialmente gas a los mercados de Argentina y Brasil, han generado el 80% de los ingresos y la tendencia apunta a mantenerse hasta por lo menos el 2020.

Si bien estas son buenas noticias, los empresarios cruceños creen que deben fortalecerse otras fuentes de ingresos para el país, para bajar el riesgo de la monodependencia de un solo rubro.

El discurso se ha acentuado recientemente, de voz del presidente de los empresarios de Santa Cruz, Gabriel Dabdoud, quien, como se puede ver en la presente edición, presentó junto al Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), el anuario estadístico del departamento, donde los mejores números se registran en la exportación de gas natural, no así las otrora fuertes exportaciones agroindustriales, es decir soya y otras oleaginosas, que se habían convertido en las niñas mimadas de la producción regional, hasta que el gobierno decidió regular y controlar.

Hoy día, si bien la producción agropecuaria ha crecido con la ampliación de la frontera agrícola en los últimos diez años, está lejos de competir con los hidrocarburos, lo que ha empezado a preocupar a los empresarios.

El análisis de Dabdoub, no se desmarca de la lógica económica vigente y no es precisamente crítico. Plantea la necesidad de buscar alternativas, aunque las alternativas siempre han estado en manos privadas en Santa Cruz y han sido el sostén del desarrollo. Claro que con la fuerte presencia estatal en todos los esquemas de producción, ya sea como regulador o como competidor, el discurso no puede ser otro que el de encarar acciones en conjunto.

Ahora bien, no está mal que los empresarios trabajen de la mano del gobierno. Muchas economías han funcionado y funcionan bien en este modelo. Habrá que ver si los administradores de los recursos públicos entienden bien el análisis y apuestan por una mayor participación privada en la matriz de producción exportable. Hasta hoy, hemos visto un Estado que ha tomado total control de la llave exportadora y productiva y la maneja según su propio punto de vista y esto no ha sido precisamente armonioso durante la última década.

De todos modos, lo válido del análisis es que el país debe diversificar sus fuentes de ingreso, sin dejar de cuidar y mantener a la gallina de los huevos de oro. ▲