reporteenergia.com.- Entre las principales conclusiones del Foro Internacional del Gas y Energía (FIGAS) 2014, llevado a cabo del 19 al 21 de noviembre pasado en Tarija, se destaca la recomendación de intensificar aún más la exploración de hidrocarburos para cumplir los diferentes compromisos, priorizar el desarrollo de nuevas energías renovables y la producción de biodiésel.

Estos planteamientos emergieron del trabajo de ocho mesas de discusión y debate que se formaron en la última jornada del Foro con participación abierta y amplia de expertos y representantes de  instituciones y empresas del sector público y privado del sector hidrocarburos y energía, quiénes se encargaron de analizar la situación actual y recoger las propuestas emergentes de las disertaciones y otras propias de los participantes.

“Se mantiene la preocupación por intensificar campañas exploratorias, con la finalidad de continuar satisfaciendo la demanda del mercado interno, cumplir con los compromisos de exportación y sobre todo, desarrollar nuevos proyectos de industrialización, en una fase de mayor sofisticación a la alcanzada mediante las plantas de Río Grande y Gran Chaco”, señala una de los puntos del documento final del evento.

Respecto a las nuevas energías renovables se menciona que considerando su alta potencialidad en Bolivia se debe impulsar las mismas con prioridad  con la finalidad de constituirse en un exportador de energía a nivel regional o inclusive constituirse como un “hub” energético regional.

En este sentido, se valoró y reconoció el esfuerzo de las autoridades del sector de hidrocarburos y energía por desarrollar energías limpias, como las plantas de energía solar y eólica, que trascendiendo la fase de proyectos llegaron a concretarse. Además durante su exposición, el ministro de Hidrocarburos y Energía, Juan José Sosa, reveló que iniciarán estudios para instalar una planta solar de 20 MW en el departamento de Oruro próximamente.

Por otro lado, se indicó que la producción de biodiésel es una alternativa válida que debe ser desarrollada con mayor amplitud, bajo criterios de sostenibilidad y en resguardo de la seguridad alimenticia. En este sentido, se contó con la exposición del presidente de la Cámara Paraguaya de Biocombustibles, Carlos Buttner, quién narró la experiencia de su país al respecto.

De igual forma en el FIGAS se  presentaron ponencias, como la de Gabriel Dávila, Hoerbiger Service Latin America Manager, Área Andina y México referido a la evaluación de la compresión en cabeza de pozo como método para recuperar producción de gas natural y líquidos, principalmente en campos en declinación, toda vez que éstas se constituyen en valiosas herramientas que deben ser aplicadas y utilizadas.  Al respecto se indicó la transferencia de dicha tecnología a profesionales bolivianos debe ser una obligación para el prestador de servicios (contratista) contenida en los instrumentos contractuales correspondientes.

En referencia al marco normativo actual se manifestó que la Ley de Promoción de Inversión se constituye en un instrumento jurídico útil, que aunado a las nuevas leyes de arbitraje e hidrocarburos (que debe incluir disposiciones normativas integrales referentes a energías renovables), pretende incentivar la inversión extranjera y generar seguridad jurídica a las empresas nacionales y extranjeras.

A su vez el FIGAS recomendó la emisión de una nueva ley de electricidad, previa socialización de su contenido, con la finalidad que se adecúe a las necesidades vigentes del sector eléctrico. ▲

Plantean consulta para incluir energía nuclear en matriz

La inclusión de la energía nuclear en la matriz energética boliviana debe “sopesarse y analizarse con mayor profundidad” con el aporte de expertos internacionales en la materia, tomando en cuenta los costos altos y riesgos de contaminación por una inadecuada disposición de residuos, aunque la que está destinada para fines pacíficos como el medicinal está respaldado, fue una de las conclusiones del FIGAS.

En el marco del Foro, Pedro Carajilescov, profesor titular CECS/UFABC, Rio de Janeiro, Brasil disertó acerca de los desafíos técnicos de un proyecto de energía nuclear. Allí recomendó que Bolivia busque cooperación de Argentina y Brasil, países latinoamericanos que han logrado importantes avances en la investigación y desarrollo de plantas de este tipo.

En este sentido se recomendó que en forma previa a la erogación de fondos y un mayor involucramiento sobre el tema, se realice una consulta nacional sobre la materia.

Conclusiones – VI Figas – “Fortalecer la matriz energética para el desarrollo”

1.            Deben redefinirse y sobre todo difundirse, a todos los sectores de la sociedad, los objetivos y metas de la política energética boliviana, con miras a lograr una mayor eficiencia energética.

2.            Se sugiere fortalecer e implementar el control, fiscalización y administración del sector energético. Si bien la Agencia Nacional de Hidrocarburos – ANH tiene amplias competencias al amparo del artículo constitucional 365, las mismas aún no se han hecho operativas.

3.            Se ha evidenciado la necesidad de diversificar la matriz energética boliviana, mediante el estudio y posterior desarrollo de nuevas fuentes de energía alternativa a las tradicionales pre – existentes (no renovables), introduciendo para dicho efecto “incentivos verdes” en la normativa del sector.

4.            La producción de biodiésel es una alternativa válida que debe ser desarrollada con mayor amplitud, bajo criterios de sostenibilidad y en resguardo de la seguridad alimenticia.

5.            Se mantiene la preocupación por intensificar campañas exploratorias, con la finalidad de continuar satisfaciendo la demanda del mercado interno, cumplir con los compromisos de exportación y sobre todo, desarrollar nuevos proyectos de industrialización, en una fase de mayor sofisticación a la alcanzada mediante las plantas de Río Grande y Gran Chaco.

6.            Se hace de imperiosa necesidad el uso de nuevas técnicas y tecnologías en la optimización de la producción de gas natural y líquidos, principalmente en campos en declinación, toda vez que éstas se constituyen en valiosas herramientas que deben ser aplicadas y utilizadas.  La transferencia de dicha tecnología a profesionales bolivianos debe ser una obligación para el prestador de servicios (contratista) contenida en los instrumentos contractuales correspondientes.

7.            Se valora y reconoce el esfuerzo de las autoridades del sector de hidrocarburos y energía por desarrollar energías limpias, como son los casos de las plantas de energía solar y eólica, que trascendiendo la fase de proyectos, hoy se ven materializados en nuestro país.

8.            Debe sopesarse y analizarse con mayor profundidad y sobre todo a través de expertos internacionales en la materia, si el desarrollo de la energía nuclear  en Bolivia debe adquirir un rol preponderante en la agenda energética boliviana, o por el contrario, si –considerando los costos altos, riesgos de contaminación por una inadecuada disposición de residuos, entre otros- debe priorizarse el desarrollo de nuevas energías renovables, considerando en especial la potencialidad de Bolivia en dicho tipo de energías, con la finalidad de constituirse en un exportador de energía a nivel regional o inclusive constituirse como un “hub” energético regional.

Sin embargo lo anterior, el uso de la energía nuclear con fines pacíficos y medicinales es ampliamente respaldado.

Se recomienda, en forma previa a la erogación de fondos y un mayor involucramiento sobre el tema, la realización de una consulta nacional sobre la materia.

9.            El marco normativo actual se encuentra en un proceso de readecuación a efectos de cumplir con los lineamientos constitucionales. En esta dinámica, la Ley de Promoción de Inversión se constituye en un instrumento jurídico útil, que aunado a las nuevas leyes de arbitraje e hidrocarburos (que debe incluir disposiciones normativas integrales referentes a energías renovables), se pretende incentivar la inversión extranjera y generar seguridad jurídica a las empresas nacionales y extranjeras.

Debe considerarse además la emisión de una nueva ley de electricidad, previa socialización de su contenido, con la finalidad que se adecúe a las necesidades vigentes del sector eléctrico.