reporteenergia.com.- La implementación de energías renovables y políticas para modernizar el consumo y la producción de electricidad están impulsando numerosos avances en generación distribuida. Uno de ellos es la mejora e incremento en el almacenaje de las baterías.

De acuerdo a un reporte de la Agencia Internacional de la Energía Renovable (Irena, por sus siglas en inglés), esta tecnología que almacena energía químicamente y puede colocarse en el punto de la demanda o a nivel de red, permite un mayor aprovechamiento de las renovables y contribuir a la fiabilidad del sistema.

El desarrollo tecnológico de la batería ha tenido un gran avance, propiciando mayores capacidades a menores costos. Actualmente existen cientos de proveedores proporcionando sistemas confiables en todo el mundo.

Sin embargo, para Irena primeramente se deben superar “varios obstáculos antes que el almacenaje de la batería esté completamente integrado y sea una herramienta imprescindible en el sector energético”, en especial para la generación distribuida, en las comunidades aisladas.

Esto incluye rendimiento y temas de seguridad, barreras regulatorias y aceptación de utilidad. “Sin embargo, los acontecimientos recientes han demostrado que estas barreras pueden ser y en muchos casos se están superando”, destaca el reporte.

Las baterías se implementaron con el fin de ayudar a la integración de las energías renovables, sobre todo solar y eólica, las cuales son también conocidas como fuentes variables de energía renovable, por lo fluctuante de su producción ya que dependen de la disponibilidad del recurso, que no siempre se presenta con la misma intensidad.

El reporte de Irena identifica cuatro aplicaciones en las cuales las baterías se implementan, para incrementar la participación de las energías renovables y la confiabilidad en el suministro eléctrico.

Entre ellos están los sistemas aislados en zonas rurales, paneles fotovoltaicos para residencias, mejoras en las fluctuaciones de la producción y equilibrio eléctrico a corto plazo en mercados complementarios.

Para la agencia, las aplicaciones en zonas alejadas y remotas y las mejoras en la variabilidad de la energía renovable, representan las mayores oportunidades para la implementación de los almacenamientos de energía en baterías.

El uso de baterías para el propio consumo de fuentes renovables puede revolucionar el sistema eléctrico. Incluso en algunos casos, de acuerdo a este reporte, pueden ser la solución más rápida para suministrar energía, en vez de construir nuevas plantas de fuentes fósiles.

Los países que lideran en la implementación de uso de baterías son China, Alemania, Japón y Estados Unidos.

Crecimiento eólico y solar

La implementación de baterías de almacenamiento implica un gran avance para mejorar el suministro y confiabilidad de las energías renovables, en particular de las fuentes solar y eólica, las cuales han tenido un crecimiento sin precedentes en todo el mundo.

Datos de Irena muestran que entre el 2006 y el 2012, la capacidad instalada de energía solar y eólica creció anualmente a un ritmo de 190% y 40%, respectivamente.

Se espera que este crecimiento continúe por mucho tiempo más y con mayor intensidad, hasta el punto de duplicar la actual participación en la matriz energética, para el año 2030.

“Muchas regiones aisladas y redes de área local verán un importante despliegue de las energías renovables, sobre todo porque resulta más barato y las regulaciones ambientales se vuelven más favorables”, puntualiza Irena. ▲

Buscan acabar con

la factura eléctrica

El fundador de Tesla y SpaceX, Elon Musk, anunció que acabará con la factura eléctrica en los hogares, a partir de los próximos seis meses. Según Bloomberg News, se trata de la puesta al mercado de una potente batería capaz de almacenar sin problemas toda la energía renovable, suficiente para mantener un hogar durante una semana con una sola carga.

Este producto está dirigido no solamente para los usuarios de zonas alejadas y remotas, sino para las áreas que están conectados a una red y que busquen manejar su propio consumo.

“Por ello es posible que los primeros clientes puedan salirse de la red para administrar ellos mismos su electricidad, sin pagar facturas”, añade el reporte.

El objetivo es que el abonado sea autónomo en la producción y gestión de su electricidad doméstica para, de esta manera, dejar de pagar la factura a fin de mes.