reporteenergia.com.- El crecimiento económico en Perú impulsará un mayor consumo de energía final, el cual pude duplicarse hasta el 2025, según escenarios planteados por el Plan Energético Nacional 2014-2025 del Ministerio de Energía y Minas de este país.

Este aumento de la demanda será abastecido con recursos energéticos internos y tecnologías de generación de energía a costos competitivos, en el que el gas natural será el recurso más utilizado, tanto en el consumo final, como en el sector de transformación y elaboración de productos.

Las otras fuentes relevantes continuarán siendo la electricidad, el diésel y el GLP (gas licuado de petróleo).

“La contribución de las energías renovables no convencionales (solar, eólica, geotermia) aún será pequeña; sin embargo, las energías renovables convencionales (hidroelectricidad) continuarán con una participación alta”, añade el documento.

En cifras, el consumo final de energía se estima que pase de 800 miles de Tera Joule (TJ) a la fecha, a un rango entre 1321 a 1612 miles de TJ en el 2025, dependiendo de cuánto crezca el Producto Interno Bruto (PIB) y si se aplican medidas de eficiencia energética.

El plan considera que la economía peruana crecerá en un promedio de 4.5% anual y, en un escenario más optimista, 6.5% anual, situación que “permitiría confirmar que las reservas e infraestructuras serán suficientes para seguir soportando altas tasas de crecimiento”.

También supone que el nivel de los precios energéticos en el mercado peruano seguirán las tendencias de los mercados mundiales de la energía, a excepción del gas, cuyo precio reflejará las condiciones contractuales actuales, de acuerdo a la oferta y demanda nacional.

“El crecimiento económico y las políticas de inclusión social exigen esfuerzos para masificar el consumo de gas natural de manera que nos permita seguir siendo autoabastecidos con un energético nacional y disminuir las importaciones”, apunta el plan energético.

Hidrocarburos y

electricidad

En el periodo 2014 – 2025 se espera que el consumo de combustibles líquidos pase de 209 miles de barriles día (MBD), hasta un máximo de 339 MBD, por lo cual el plan ve necesario impulsar el desarrollo de una infraestructura logística de distribución de combustibles, para abastecer a los mercados regionales y, en especial, a los sectores que promueven el crecimiento económico.

En ese sentido, se apunta a los proyectos de modernización de las refinerías de Talara y La Pampilla como de gran importancia para el crecimiento de la producción.

En el plano social, la masificación de gas natural se consolidará a partir del desarrollo de la red nacional de gasoductos, el transporte en las opciones GNC (gas natural comprimido) y GNL (gas natural licuado) y el desarrollo inicial de las redes de distribución en las principales ciudades de este país.

Se prevé que en el año 2025 la demanda de gas natural, que incluye el consumo final, más lo requerido para la generación de electricidad y el desarrollo de la petroquímica, ascenderá entre 1.900 millones de pies cúbicos día (MMpcd) a 2.400 MMpcd al 2025.

La participación de los hidrocarburos en la matriz energética de Perú ha sido creciente y mayoritaria, ya que pasó de tener un 67% en el año 2000 a 80% en el 2013. Esto se debe principalmente al aumento de la producción de gas natural.

Por su parte, la demanda de electricidad continuará con la tendencia creciente de los últimos veinte años.

El plan energético peruano estima que este aumento estará basado principalmente en el desarrollo de los proyectos mineros e industriales, así como un mayor consumo de las grandes ciudades de las diferentes regiones de Perú.

El consumo pasará de los actuales 5.800 megavatios (MW) a un rango entre 9.500 MW y 12.300 MW al 2025, según los escenarios de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 4,5% y 6,5% respectivamente.

Cabe señalar que el mercado de electricidad cuenta con dos segmentos, el regulado que atiende a más de 6,5 millones de familias (55% del consumo total), y el segmento libre con 260 consumidores industriales y mineros principalmente.

La hidroenergía ha sido la principal fuente para el sector eléctrico, sin embargo esta redujo su participación, pasando de un 81% en el 2000, a 53% en el 2013.

En el ámbito de la cobertura eléctrica, el plan prevé que los niveles actuales de 91% de electrificación, alcanzarán valores cercanos al 100%, mediante redes convencionales instaladas en lugares de fácil acceso y sistemas fotovoltaicos off-grid (fuera del sistema interconectado) para las poblaciones alejadas del territorio peruano. ▲

Eficiencia energética

para reducir demanda

Para el periodo 2014 – 2025 se impulsará una política de eficiencia energética dirigida a la disminución de la dependencia externa, el aumento de la competitividad, menores impactos ambientales y mejora en el acceso a la energía.

Según el plan energético, el efecto de esta política en materia de reducción de costos operativos de los consumidores a todo nivel es significativo y contribuye a aumentar su ingreso disponible y su competitividad.

Perú pretende disminuir el consumo final de energía con el uso de tecnologías más eficientes tales como luminarias LEDs, termas solares, cocinas mejoradas a leña, el desarrollo de proyectos de cogeneración y la sustitución de calderos y motores eléctricos por otros de mayor eficiencia.

Para el caso del sector transporte, se busca la progresiva sustitución de vehículos más eficientes a gas natural, la ampliación del transporte eléctrico y el uso de corredores de transporte masivo o metros en las principales ciudades del país.

Además que el plan ha puesto un plazo de 10 años para que Perú cuente con los reglamentos de etiquetado para los artefactos electrodomésticos, calentadores de agua, iluminación, motores eléctricos y calderos y el establecimiento de estándares mínimos de eficiencia energética para los mismos.

Con la aplicación de medidas de eficiencia energética el consumo se puede reducir hasta en un 15%, según los datos del plan de los países vecinos.