reporteenergia.com.- (Artículo Ricardo Michel, Ex gerente general y ex presidente de YPFB Chaco) Una de las principales falencias de la Ley 3058 es la falta de una cláusula que exija a las empresas contratistas u operadoras a reponer las reservas de hidrocarburos producidos en su etapa de explotación de los yacimientos recibidos o descubiertos. No debe olvidarse que las empresas operadoras actuales recibieron 105 millones de barriles de petróleo existentes en los mas de 50 yacimientos o campos productores de petróleo (petróleo no condensado) y que en el periodo 1997 (privatización) y 2014 estas reservas llegan a los 4 millones de barriles de petróleo, cuyo efecto ha sido la creciente importación de diésel producto de la escasa y declinante producción  de petróleo.

Lógicamente, una sana legislación debe estar acompañada de incentivos para quienes restituyan volúmenes de reservas especialmente de petróleo, el cual puede implicar en la actualidad reconocer inversiones en la búsqueda de petróleo y su posterior descubrimiento con la devolución de sus gastos exploratorios con un precio internacional del petróleo producido.

La nueva ley de Hidrocarburos debe señalar la “obligatoriedad” de que YPFB lidere el accionar exploratorio, puesto que la permanencia de las empresas privadas es circunstancial, cuyo accionar es migrante. La empresa privada tiene una lógica primaria y es invertir donde le produce éxitos y utilidades (lógica correcta), no son mecenas para invertir donde no tendrán éxito. YPFB es una empresa estatal boliviana y tendrá que quedarse hasta el final de la industria petrolera.

Otro de los elementos importantes de una nueva ley de hidrocarburos es dejar libre a YPFB de actividades propias de otra institución, como la de ser “juez y parte” con las labores de administración y supervisión de contratos de operación.

Actualmente estas labores son las principales de YPFB Casa Matriz, con una pesada infraestructura que va más allá del 50% del total de empleados de la empresa, descuidando de lejos su principal tarea de explorar.

Contrariamente la Gerencia de Exploración cuenta con una decena de geólogos, otra de ingenieros petroleros y 4 a 5 geofísicos, cuyo accionar hasta ahora es negativo, puesto que en 10 años de actividad no ha perforado ni un solo pozo exploratorio por cuenta propia.

YPFB, antes de su privatización, tenía una robusta Gerencia de Exploración con mas de 150 profesionales entre geólogos de varias especialidades (subsuelo, superficie, reservorios, cuencas, etc.), 15 a 20 geofísicos, 3 a 4 brigadas geológicas con mas de 400 profesionales y trabajadores durante las campañas de exploración de nuevas estructuras.

¿Actualmente y entre 1997 y 2014 qué empresa realiza labores de reconocimiento de nuevas estructuras? La respuesta es ninguna, puesto que no se hacen estos trabajos por desconocimiento de su verdadero valor real.

La administración y supervisión de contratos debe ser parte de las labores del Ministerio del ramo o de una Superintendencia de Hidrocarburos y dejar a la empresa estatal del petróleo dedicarse a su primigenia labor: Explorar en serio.

La nueva ley de hidrocarburos debe enfocar seriamente la actividad y el accionar de la empresa privada en las labores de exploración y explotación en nuestro país.

Se debe partir del principio que Bolivia no es un país petrolero del tamaño y cualidades de otros como Venezuela, Brasil, México, y los de menor envergadura como Ecuador, Colombia o Perú en el concierto latinoamericano.

A nuestro entender nuestro país tiene la virtud de poseer los hidrocarburos necesarios para su propia existencia, hasta cuando sean importantes.

Bolivia debe guardar sus reservas para su propio desarrollo futuro y exportar sus excendentes cuando sea posible. Nuestro país necesitará para los próximos 50 años alrededor de 15 TCF’s y que cada año debe incorporar +- 0.5 TCF para mantener la relación Internacional Reservas-Produccion de 20 :1 (debe mantener constante 20 veces lo que consume cada año).

Por las razones anotadas pretender que la empresa privada asuma el rol de principal explorador de nuevas reservas es incongruente con la política hidrocarburifera de “el gas primero para los bolivanos” puesto que los precios que rijen y regirán en el territorio nacional es de bajísimo monto y no cubren las expectativas de las empresas privadas ni los parámetros de utilidad-inversión del capital privado.

Es esta la razón por la que las empresas privadas obligan a que Bolivia busque y consiga nuevos mercados de exportacion para reiniciar sus labores exploratorias, por lo que mientras el país no consiga nuevos mercados no se animarán a explorar, al margen que esperan una nueva ley de hidrocarburos, que corrijan los porcentajes de participación superior al 50% actual y otras normas legales que les aseguren una “seguridad jurídica” y liberación de otros gravámenes.

Se han perdido 10 años desde el 2006 en las dubitaciones de quien explora, la máxima acuñada por los diversos ejecutivos de la empresa estatal del petróleo de “quienes deben invertir en exploración son los privados” ha chocado con la respuesta de “primero nuevos mercados y nuevas normas de contratos” de la empresa privada. ¿Seguiremos con el mismo tono?.

Si la respuesta es continuar con la premisa de exploración por la empresa privada, entonces atrevámonos a elaborar una nueva ley de hidrocarburos consecuente con los requerimientos de los privados y quedarnos sin gas para el consumo interno en los próximos 20 años.

Hemos destinado miles de millones de dólares en infraestructura para nuestra industrialización, y de lejos es una excelente inversión para diversificar nuestro papel de materia prima con productos terminados, pero da la casualidad que esta industrialización requiere también de materia prima que es el gas y este se nos agota y nos olvidamos de encontrarlo. Sabemos que las plantas de tratamiento de gas, urea-amoniaco, plasticos etc, dependen exclusivamente de la producción y reserva del gas.

¿Por qué no destinamos 300-400 millones de dólares para explorar y perforar 10-15 pozos exploratorios que sin excesivo optimismo nos permitirá descubrir 2-3 yacimientos que nos den alivio con 4-5 TCF’s?.

Se ha arguido y se seguirá insistiendo que no tenemos el Know How (conocimiento) para asumir la responsabilidad de perforar pozos con las nuevas tecnologías. Falso, la tecnología ahora se contrata, tal como lo realizan las empresas privadas que trabajan en Bolivia. Solo necesitamos un staff de profesionales especialistas de las 4 principales actividades que necesitan los pozos exploratorios, y gran parte de ellos los tenemos en Bolivia.

Solamente falta la decisión gubernamental de invertir en exploración, pero no un pozo exploratorio cada 2 años, atrevámonos a perforar 4-5 pozos a la vez que esa fue la premisa sagrada de YPFB,hasta que fue privatizado. ▲