reporteenergia.com.- El autor del artículo Ricardo Michel Pacheco, ex gerente general de YPFB, señala que en Bolivia existen suficientes bloques y campos con contenido de hidrocarburos líquidos para consumo interno a futuro, pero es necesario perforar pozos exploratorios y reinterpretar datos de las estructuras.

El campo “Boquerón” fue descubierto por YPFB en los años 1980-1985 conjuntamente con los campos: Cobra, Cascabel, Víbora, Yapacaní, Palacios, Enconada, Santa Rosa, Palometas, Humberto Suárez, Roca y otros, cuando se ejecutó el proyecto de Cuantificación y Certificación de reservas de gas (CCRG) en el área llamada “Boomerang” al norte de Santa Cruz.

Este proyecto que fue financiado conjuntamente con el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) tenía por objetivo asegurar volúmenes de reservas de gas suficientes para continuar con la exportación de gas a la Argentina y posibles contratos futuros.

El programa fue encomendado a YPFB en vista de los estudios geológicos y definición de estructuras listas para perforar que tenia el Ente Estatal. Para realizar el programa en el menor tiempo posible, YPFB destinó 5 equipos de perforación,  entre propios y alquilados. El resultado fue que en el quinquenio 1980-1985 fueron descubiertos más de 10 campos  productores de gas – condensado y petróleo (por ejemplo campo H.Suarez Roca que produce petróleo hasta la fecha).

En gran parte de campos circundantes a Boquerón se encuentra la formación Yantata presente en la columna estratigráfica, productora de gas-condensado.

En vista de los resultados obtenidos en el campo Boquerón, habrá que determinar la calidad de reservorio que ha sido encontrado habida cuenta que la mayoría de los campos circundantes son similares en naturaleza a los campos Caranda y Colpa: trampas estratigráficas cuyos espesores no son constantes sino que tienden a adelgazarse en sus flancos y donde las acumulaciones no son continuas, lo cual infunde gran complejidad a la caracterización que sirve de insumo para la estimación desus reservas.

Será prioridad reinterpretar las estructuras del área “Boomerang”con el auxilio de las nuevas tecnologías geofísicas y geológicas.

Asimismo cabe recordar que en Bolivia la labor exploratoria vio su inicio con la fundación de YPFB, cuyas prioridades fueron detectar y estudiar estructuras  con posibles contenido de Petróleo.

Estos esfuerzos fueron coronados por el descubrimiento de varios campos productores de petróleo, logrando el autoabastecimiento de petróleo en la década de los 50s. Esta labor exploratoria fue continua hasta que devino su privatización.

Durante 40 años, YPFB produjo suficientes volúmenes de petróleo para no solo satisfacer el consumo interno nacional sino que habilitó la exportación de petróleo durante el quinquenio 1970 -1975 y en volúmenes considerables del orden de los 20 a 30 mil barriles por día.

Con el descubrimiento realizado por YPFB del Megacampo “San Alberto” en el año 1990, se inicia la Era del Gas. Privatizado YPFB en 1997, las labores exploratorias se orientaron exclusivamente ala búsqueda de mayores reservas de gas para su exportación.

Bolivia entonces ingresó en un tiempo de olvido para la exploración en busca de reservorios de petróleo, periodo que se extendió por casi 20 años desde la privatización del Ente Estatal del petróleo.

Nuestro país posee bloques con muchos campos cuyas estructuras contienen hidrocarburos líquidos, especialmente en las zonas Sur, Centro y Norte del Sub-Andino boliviano. Existen estudios geológicos que concluyen la existencia de estos recursos en bloques no explorados como la Cuenca del “Madre de Dios”, que es compartida con Perú y donde se encuentra el campo productor de petróleo “El Pirín” en la frontera con Bolivia.

La evidencia más concreta de esto fue el descubrimiento de petróleo comercial en el campo Pando, con la perforación del pozo Pando X-1 que resultó productor de petróleo de 42 grados API y con un caudal igual a 300 barriles por día. Este pozo actualmente se encuentra cerrado.

Es imperativo recomenzar y actualizar los estudios/trabajos exploratorios en la cuenca del Madre de Dios ya que en las décadas de los 80s y 90s tanto YPFB,a través de las brigadas geológicas, como la empresa privada, mediante trabajos de interpretación, determinaron la existencia de estructuras de dimensiones considerables con posible contenido de petróleo y volúmenes de producción de alrededor de los 50.000 barriles por día (informe de Shell Oil al entonces gerente general de YPFB).

Por lo expuesto es posible concluir que en nuestro País existen suficientes bloques y campos con contenido de hidrocarburos líquidos para nuestro consumo futuro pero, para lograr este objetivo es necesario perforar pozos exploratorios en las zonas descritas con el apoyo de la actualización de los estudios y trabajos ya realizados.

Por otro lado las actuales condiciones de los contratos de operación y servicios, restringen las inversiones en la búsqueda de petróleo y los contratistas dirigen mas su interés en la exploración de estructuras con posible contenido de gas, concretamente en busca de la formación “Huamanpampa”.

Se perdió el interés en dirigir los estudios geológicos de estructuras con posibles entrampamientos de de petróleo, a nuestro entender por dos razones fundamentales:

a) Las condiciones establecidas en los precios de acuerdo a contrato (+ – 27 $us/bbl) que no resulta atractivo para sus parámetros de inversión-retorno. El Gobierno, analizando este hecho, determinó otorgar un incentivo adicional de 30 $us por barril de petróleo a partir de la producción adicional. En aquel entonces, este valor era inferior al precio internacional del petróleo mismo que oscilaba entre 100$us/bbl y 110 $us/bbl, consecuentemente las nuevas inversiones fueron nulas ya que los contratistas solamente mejoraron las condiciones de explotación de petróleo de los campos existentes, sin inversiones en nuevos campos.

b) La producción de posibles descubrimientos de nuevos campos de petróleo necesariamente debe ser destinada para el consumo interno, lo cual elimina cualquier posibilidad de exportarlo hasta cumplir con los volúmenes necesarios para el país.

Esta condición no permitía que los contratistas puedan exportar petróleo al precio internacional de 100 $us/bbl vigente hasta el año 2014.  Con la debacle del precio internacional del petróleo, ahora situado en 40-60 $us/bbl, difícilmente los contratistas invertirán en explorar nuevas estructuras con contenido posible de petróleo.

Concluimos y consideramos que no se puede otorgar mayores incentivos, sino hasta un máximo igual al actual precio internacional del petróleo. Con estos precios, (que hoy día ya se pagan) y limitados por la obligación del mercado interno, los contratistas no dirigirán sus inversiones en la búsqueda de hidrocarburos líquidos.

Esta labor exploratoria obligadamente debe ser asumida por YPFB por el compromiso de cumplir con el país. ▲