reporteenergia.com.- (Artículo: Hugo de la Fuente, ex superintendente de Hidrocarburos). BNamericas respecto a la Planta de Líquidos Gran Chaco describe de manera apretada lo siguiente:

La planta de separación de líquidos de gas natural Gran Chaco es un proyecto de $us 644 MM de la estatal boliviana de hidrocarburos YPFB. Una vez terminada, la planta tendrá una capacidad de procesamiento máxima de 32 millones de metros cúbicos diarios (Mm3/d) de gas para producir hasta 2.240t/d de gas licuado de petróleo, 144t/d de etano, 1.650b/d de gasolina natural y 1.044b/d de isopentano. El grueso de la producción se usará para desarrollar la industria de petroquímicos del país y otra parte se exportará a Argentina.

Este proyecto obviamente impresiona de manera positiva viendo el referente histórico reciente en el país. Recordemos que en los años 2004 y 2005 la escasez de GLP puso en una posición muy difícil al país y concretamente a la entonces Superintendencia de Hidrocarburos (hoy Agencia Nacional de Hidrocarburos) como ente regulador y responsable por la defensa de los consumidores.

La respuesta en años posteriores se dio al acudir al expediente de la importación,  pero era inviable políticamente en esos momentos, ya que históricamente Bolivia había sido un importante (términos relativos para 2004 y 2005) exportador de GLP a Chile y el Perú, y parecía una afrenta que luego de un difícil proceso de capitalización donde los descubrimientos entre reservas probadas y probables ascendían a 52 TCF, no tuviéramos GLP para alimentar nuestra propia demanda interna.

Bajo dichas circunstancia tan difíciles, el regulador bajo los criterios de derecho administrativo del  interés público, ordenó utilizar una pequeña y antigua planta de extracción en Rio Grande y a la vez alimentarla a través de un loop con el gas natural que iba al Brasil, con la que en su momento se logró incrementar la producción en 30 tn/día, volumen que palió la demanda en mercado interno (invierno 2005) y calmó las protestas totalmente justificadas de la población.

Era la primera vez que el regulador intervenía de manera directa en las operaciones del upstream  en el país, generando reclamos airados por parte de las empresas petroleras afectadas, incluso meses posteriores se ordenó mediante sendas resoluciones administrativas que la empresas del upstream debían invertir en plantas de extracción de licuables, de esa manera proveer de GLP al mercado interno, siempre esgrimiendo el interés público de la nación (plasmado en la necesidad del colectivo de los consumidores).

Obviamente el cambio de autoridades del regulador no permitió dar continuidad con el accionar de dichas resoluciones,  ocasionando que en los años siguientes, la demanda excediera de manera importante a la oferta nacional, y que el país mediante YPFB,  se viera obligado a importar GLP a precios altísimos, incrementando el subsidio a la importación de energía (hasta entonces solo se subsidiaba eldiésel oil). Posteriormente como es de conocimiento público, también importamos gasolina, de ese modo y por varios años pagamos fuertes sumas por concepto de subsidio al diésel oil, GLP y Gasolina.

Amén de lo anterior, y por la falta de plantas de extracción de licuables, por varios años exportamos gas natural al Brasil y la Argentina, con cantidades importantes de licuables, entre ellos el GLP y gasolinas, recibiendo como pago, tan solo el valor  energético pero no el valor del producto.

Nuestra posición ha mejorado, si vemos el pasado reciente, la producción en todas las plantas más refinerías del país era  de aproximadamente  1200 tn/día. Hoy la Planta de Rio Grande recientemente en funcionamiento,  tiene el potencial de producir GLP en su capacidad máxima de  360tn/día, (de acuerdo a los datos de BNamericas) posibilitando no solo cubrir la integridad de la demanda en mercado interno, sino exportar, como actualmente lo estamos haciendo al Paraguay.

Sin embargo el verdadero salto cualitativo y cuantitativo se dará con la Planta denominada Gran Chaco, de producir hasta 2.240t/d de GLP, es decir este proyecto casi doblará toda la producción de Bolivia con todas sus plantas y refinerías.

Pero la mejora es aún mayor si tomamos en cuenta, de que la disponibilidad de GLP, luego de cubrir el mercado interno nos permitirá ser los exportadores más importantes de la región en materia de GLP, y si Dios quiere  y YPFB y el Gobierno trabajan bien, podremos ser actores en la distribución de GLP en Perú y en el Paraguay, es decir podremos ver el logo de nuestra principal empresa, en países vecinos, como Petrobras y  Ecopetrol, como los mas relevantes.

Coadyuvando nuestro potencial exportador,  es necesario anotar que la demanda en mercado interno de GLP ha disminuido gracias a la política intensa de cambio de matriz energética de líquidos a gas natural,  a través del desarrollo de la actividad de distribución de gas natural por redes (en concreto por las conexiones gratuitas de gas natural domiciliario) y la colocación también gratuita de kits de conexión a gas natural por parte del transporte público y particulares, permitiendo liberar volúmenes importantes de GLP, y obtener ganancias mayores, tomando en cuenta que el precio en el mercado interno es mucho menos del 50% de lo que ganamos en el mercado externo.

Es decir, la actual política en esta materia nos permitirá ser mucho más eficientes en una materia que es focal  para el desarrollo de cualquier país, que es la energía.

Finalmente como aclaración a la descripción del proyecto de BNamericas en relación a que «El grueso de la producción se usará para desarrollar la industria de petroquímicos del país y otra parte se exportará a Argentina» , parece que el mismo ha dado un salto cualitativo, pues los acuerdos con el Perú y el Paraguay, ya no solo consideran a Bolivia y a YPFB como simples exportadores sino como operadores en la cadena hidrocarburifera de la comercialización en dichos países, hecho que  constituirá un avance para Bolivia y su principal empresa.  ▲