“El tamaño del desafío para seguir desarrollando la región, en un escenario muy bajo, para atender los requisitos en los próximos 10 años es de $us 71 mil millones”, estimó Hamilton Moss, vicepresidente de Energía de CAF, Banco de Desarrollo de América Latina. Identificó la cantidad de recursos que la región deberá captar para mantener su actual ritmo de crecimiento. “Es un número muy conservador, porque si el PIB aumenta más de lo que se tiene planeado ciertamente tendremos números mayores aquí, ese es el desafío, conseguir esos recursos”, expuso. Sobre el destino de las inversiones indicó que “en América Latina el 39% de la inversión privada en infraestructura se fue al sector de energía, es un sector q absorbe mucho”.

Perspectivas muy interesantes para Bolivia Según la visión de CAF, Bolivia tuvo resultados muy interesantes en los últimos años, dado su ritmo crecimiento, entre 2008 y 2013 Bolivia creció al menos a un ritmo de 34%, lo que según Moss le da perspectivas muy interesantes para inversiones. En este ámbito recordó el rol que juegan los medios de comunicación en la generación de perspectivas, dado que estos suelen marcar tendencias con el abordaje de algunos temas que pueden incidir negativamente en la calificación de riesgo de un país. No se espera un colapso económico para la región, existen los mecanismos para mitigar el impacto del deterioro del entorno externo, hay políticas, reservas nacionales, entidades como la CAF que maneja $us 20 mil millones para inversión.

Potencial hidroeléctrico significativo En esta línea Moss, también se refirió al potencial de generación hidroeléctrica de la región, que llega a 693 GW aproximadamente, se los cuales según el expositor solo cerca del 23 al 25% fue utilizado. “Esto nos deja una buena posibilidad de utilizar la energía hidroeléctrica, existen evidentemente dificultades ambientales, regionales, con comunidades, pero hay que enfrentarlas, hay que discutirlas, hay que hablar las partes privadas, con los bancos, hay que hacer ese tipo de discusión, porque no se puede dejar un potencial como ese sin desarrollar”, propuso. En esa línea, aclaró que en América Latina también se concentra el 20% de las reservas mundiales de petróleo principalmente en regiones como Venezuela y Brasil. Hay un 4% de las reservas de gas, en el que Bolivia forma parte importante y 1% de reservas de carbón.

TIPO DE CONSUMO

Hablando del destino de la energía generada en la región de Latinoamérica, dijo que se registra un cambio de comportamiento del consumo de la población de los países, “somos una región urbana, tenemos una parte importante de la población aun viviendo en zonas rurales, pero una buena parte de América Latina vive en grandes ciudades”, manifestó. Dadas estas realidad, recomendó analizar el tipo de fuente a utilizar, porque si se tienen grandes cargas concentradas en grandes puntos evidentemente se requieren masivas formas de alimentación, también es necesaria una concentración fuerte de la producción de energía y transmisión, sin excluir la generación distribuida.

RETOS FINALES

Para Moss, hay claras oportunidades de inversión en Bolivia distintos sectores, como generación, y otros relacionados con los desafíos lanzados por autoridades gubernamentales en los últimos años, como la diversificación de fuentes, el crecimiento de la demanda de energía, “entonces tenemos que reducir el impacto de esa explotación”, indicó. Para ello, dejó en claro que “la cooperación de diversos actores institucionales de los países es fundamental para superar los desafíos de los nuevos tiempos, creo que esta es una frase que sirve para cerrar un discurso en cualquier área, pero esto no la hace menos verdadera. Si nos sentáramos en conjunto ciertamente lograríamos mejores resultados”, concluyó.

DIRCOM-CBHE