Tras cumplir 19 años de vigencia en el sector hidrocarburos, el gerente general de Bolpegas, Carlos Carrillo resalta como uno de los logros de la compañía la de especializar a más de 2.500 profesionales que trabajaron en sus filas, aportando de esta manera al know how de la industria petrolera.
“Hemos tenido momentos difíciles y agradables. Muchos colegas nos dicen que Bolpegas se ha vuelto una escuela de profesionales, pero también hemos aprendido de gente con mucha experiencia que pasó por aquí. Lógicamente también nos han enseñado, eso es bueno”, destacó.
En entrevista con Reporte Energía, Carrillo reconoció que pese a tener en vigencia contratos de continuidad desde la gestión pasada y haber firmado otros para esta gestión, para el 2017 existe incertidumbre para las empresas que proveen bienes y servicios porque no se sabe cómo estará la dinámica de la industria petrolera para ese año.
“Por más buena voluntad que tenga el Gobierno Nacional de seguir invirtiendo, si la situación económica no es buena, no va a ser buena para todos. Este es un factor que no deja de preocuparnos”, sostuvo.
Pese a esta situación complicada para el sector hidrocarburos el máximo ejecutivo de Bolpegas comentó que esperan salir adelante con los proyectos que se presenten y esperando que el Gobierno Nacional fortalezca su accionar, además de buscar por cuenta propio otros mercados como el del Perú donde intentan ingresar. A continuación parte del diálogo sostenido.

¿Cómo les va a las empresas de servicios petroleros en esta coyuntura?
Las empresas nacionales no estamos siendo reconocidos por el medio porque las compañías que llegan de afuera de alguna manera están abarcando fuertemente el mercado, y tomar parte del mercado que nos correspondía. Eso no deja de preocupar. Con mucha facilidad ingresan de afuera y entran al mercado. En otros países como Brasil e inclusive Perú, no es fácil, siempre tienen preferencias por sus empresas nacionales. Yo creo que el Gobierno ya se está dando cuenta porque ya han dicho que van a dar alguna preferencia a las empresas nacionales.

¿Implementan en su empresa algún ajuste para capear la crisis petrolera?
En realidad todos estamos con esto. Justamente aquí entre los socios hemos visto que lo último que vamos a hacer es reducir gente porque no es fácil después que uno tenga proyectos o demás trabajos volver a juntar equipo de profesionales que sean competitivos porque el sector de industria del petróleo requiere una serie de habilidades que no se encuentran normalmente en los profesionales que no están en el sector de hidrocarburos.
Por ejemplo en la construcción civil se construye prácticamente sin muchos requisitos, lo que no sucede en el sector hidrocarburos, puesto que se tiene que cumplir con todas las normas. Entonces de momento vamos a mantener. Tenemos casi 50 personas fijas en Bolpegas.

¿Cuáles son las certificaciones o normas que ha accedido la empresa?
El año pasado hemos recertificado según la TÜV Rheinland las normas ISO 9001, ISO 14001 y BS OHSAS 18001 con lo que podemos hacer cualquier trabajo dentro de las normas de seguridad, salud, medio ambiente y calidad, que no son fáciles haber conseguido y mantener porque se requiere estructura, gente, que esté permanentemente cumpliendo desde la cabeza hasta el último profesional para ser certificado.

¿Actualmente qué servicios ofrece Bolpegas a la industria?
Primeramente como reseña señalar que hemos crecido e iniciado nuestra labor con un gran proyecto como fue el gerenciamiento y fiscalización del gasoducto Bolivia Brasil, el Gasbol. Nosotros éramos los operadores directos a través del brazo que creó Petrobras en Brasil para hacer esta labor, además de participar en otro gran gasoducto el Gasyrg.
Entramos al mercado de esa forma pero posteriormente nos abocamos a las auditorías técnicas, como la que efectuamos en el gasoducto de Cuiabá en la que tuvimos que contratar a un experto canadiense que trabajó tres meses con nosotros a un costo muy alto, pero dejó enseñanzas que nos habilitaron para hacer auditorías técnicas. Con el cambio de superintendencia y de ANH, ahora esta labor está a cargo de YPFB y prácticamente no se hace esta labor, la última se la hizo a GTB.
Donde estamos muy fuertes es en ingeniería de plantas, ductos, caminos, planchadas. Otra de las grandes obras que hicimos, asociados a Hytech, es la ingeniería básica extendida de Gran Chaco, puesto que no podíamos hacer solos la parte de procesos y eso lo suplió ampliamente Hytech. En la parte de ingeniería estamos fuertes y ahí tenemos más gente fija.

¿Es viable optimizar aún más los costos de la industria petrolera?
Hace un tiempo se mencionó que las empresas nacionales se han aprovechado y que tenían precios altos. Por ejemplo, se valoraba lo que cuesta un metro cúbico de hormigón en cualquier empresa de construcción, comparado con un metro cúbico utilizado en el sector de hidrocarburos, sin embargo, no se toma en cuenta que existen parámetros que hacen que los trabajos del sector hidrocarburos sean más caros.
Se ha creado en la CBHE un grupo de gente que ha visto los costos y ha verificado que esto no es así. Hay que analizar que se tiene que cumplir con todas las normas. Por ejemplo, para tener un servicio se debe contratar personal fijo, pagarle todos los beneficios como el doble aguinaldo con lo que los costos aumentan un 53%.
Muchas veces empresas que no son del sector contratan a una persona, les pagan su salario y alguna vez les dan aguinaldo, pero no tienen Caja, AFP, y otros. Entonces la comparación no es igualitaria.
Muchas veces empresas que no eran del sector hidrocarburos han entrado con servicios, con precios que fueron más bajos que lo que se estipulaba normalmente en el mercado, pero comenzaron a perder porque las exigencias que les han hecho son altas y no estaban preparados para cumplirlas. Eso es una ilusión.
Si hubiésemos tenido precios altos, todas las empresas nacionales estaríamos chochos de la vida, pero eso no es así. Nos hemos beneficiado de los trabajos, pero pudiéramos haber tenido mucho más si en las obras estuviésemos asociados y no como subcontratistas como la mayoría hemos estado. Ha venido gente de afuera para tomar una parte del mercado en el estábamos nosotros.

¿Qué puede hacerse para tener una participación igualitaria?
Uno de los graves problemas que hemos hablado con las empresas, son las boletas de garantía. Por ejemplo, una obra de 500 u 800 millones de dólares, requiere una boleta de garantía del 5% del total, pero no hay un banco en Bolivia que le pueda dar y ni siquiera la empresa tiene el soporte para ello. Entonces ese es un candado muy fuerte.
Dicen que las empresas nacionales no tienen experiencia, pero vienen de afuera y contratan a las compañías locales para que les hagan el trabajo, aunque obviamente las exprimen y les pagan lo que ellos quieren.
No solamente el sector hidrocarburos está pasando estas dificultades. He visto que la Cámara de Construcción está reclamando lo mismo, porque la mayoría de las obras está en manos de los de afuera. Esto se ve en ambos sectores. Yo creo que el Gobierno se está dando cuenta que tiene que apoyar a sus industrias a las empresas nacionales.

¿En qué proyectos está presenta Bolpegas y cuál es el panorama de trabajos para ustedes?.
Este año estamos terminando Incahuasi, participando con la fiscalización de todas la obras que se han hecho, como ductos, obras civiles, construcción de la Planta, por lo que entre julio y agosto se estaría terminando la primera fase. Esperamos que se haga la segunda fase y que podamos seguir contribuyendo. Si se hace la planta se requerirá pozos, líneas y una serie de trabajos que tienen que hacerse para que el complejo funcione con un tren más.
Además del sector hidrocarburos, incursionamos también en otro rubro, puesto que estamos a cargo de la fiscalización de la planta de Itacamba, de Yacuses. Eso es interesante porque hemos abarcado algo que no es del sector, pero en la realidad tenemos la capacidad y la experiencia porque el sector de hidrocarburos es el más exigente en cuanto a cumplimiento de normas y procedimientos.
Además tenemos un contrato marco de ingeniería con YPFB Chaco. A su vez hemos ganado un pequeño contrato para el Campo San Alberto para Ingeniería. También estamos haciendo administración de personal con YPFB Andina. De momento tenemos diversidad de obras de servicio que nos permiten mantener esta estructura de personal.
Sin embargo, las preguntas siguen siendo ¿Qué va a pasar entre 2017 y 2018? ¿Vamos a poder mantener esta estructura? A mí me interesa no ganar dinero, pero tener lo suficiente como para mantener la estructura de gente con los salarios que manejamos y no tener que despedir personal. Esa es la meta para el 2017 o 2018. ▲

franco garcía S. / Reporte Energía