reporteenergia.com.- Las cuencas hidrocarburíferas de la región del Subandino Sur, la que contiene las mayores reservas y potencial en Bolivia, continúa hasta la zona norte de Paraguay con características geológicas similares, según Narciso Cubas, director de Hidrocarburos del Viceministerio de Minas y Energía del Paraguay.

Este país forma parte de dos cuencas de gran potencial de hidrocarburos convencional y no convencional como son la del Chaco y Paraná.

En cuanto a la cuenca del Chaco, Cubas explicó que tiene rocas sedimentarias bastante antiguas, que se iniciaron en el Paleozoico Inferior  y fue rellenándose hasta la era Cenozoica.

También indicó que esta cuenca se divide en cuatro subcuencas denominadas Curupayty, Carandayty, Piryty y Pilar.

Las subcuencas de Curupayty y Carandayty están ubicadas al norte de Paraguay y constituyen una continuación de la cuenca subandina de Bolivia.

“El efecto de plegamiento en los Andes, no se observan en las cuencas del Paraguay, estamos hablando de un estilo tectónico diferente al de las fajas subandinas y lógicamente las posibilidades de trampas son diferentes al que se encuentra en el lado boliviano, pero la litología es la misma”, explicó Cubas.

Básicamente todas las denominaciones de las unidades bolivianas tienen sus equivalentes en el lado paraguayo en las subcuencas de Carandayti y Curupaity.

En este sentido, el director de Hidrocarburos detalló que a las formaciones del Devónico como Icla, Los Monos, Huamampampa, entre otros, en Paraguay se le denomina Grupo San Alfredo, a las del Silúrico, Grupo Cerro León y al Carbónico Pérmico, Grupo Palmar de las Islas.

Aproximadamente en el lado boliviano existen unos 4 mil metros de sedimentos devónicos que son principalmente rocas generadoras, mientras que en el lado paraguayo, las subcuencas de Carandaity y Curupaity se han encontrado espesores entre 2 y 4 mil metros.

“O sea que en Paraguay tenemos las mismas situaciones que del lado boliviano”, apuntó.

Por su parte, en las subcuencas de Pirity y Pilar, ubicadas al sur de la cuenca del Chaco, representan áreas con registro de sedimentación de edad Mesozoica – Cenozoica y sus características litológicas son similares a las cuencas del Noreste argentino.

Al igual que en el caso boliviano, Paraguay cuenta con equivalentes estratigráficos de las formaciones argentinas, siendo la formación Palo Santo (formación Yacoraite en Argentina) y Loma de Olmedo (que se extiende hasta Argentina con la misma denominación) las que tienen mayor potencial de rocas generadoras.

Estudios realizados

En la cuenca del Chaco se han realizado diferentes estudios que demuestran la existencia de hidrocarburos. Cubas mencionó que dentro de la subcuenca Curupayty existen pelitas (lutitas) oscuras, micácea, rico en materia orgánica, que están depositadas en aguas marinas profundas.

Añadió que los indicios encontrados en la sección devónica en el pozo Toro-1, perforado por la compañía Texaco-Maraton en 1978, corresponden a hidrocarburos de alto peso molecular.

De la misma manera, estudios muestran la existencia de rocas generadoras y reservorios con posibilidades de acumulación de hidrocarburos en la subcuenca Carandayty, en los niveles de areniscas del Devónico que se intercalan con las arcillitas, Carbonífero y eventualmente del Pérmico.

También se encuentran rocas generadoras, reservorio y sello en sedimentos de origen marino, dentro de la formación Palo Santo y Santa Bárbara en la subcuenca Pirity.

“Las cuencas de Paraguay son muy importantes por el volumen de hidrocarburos que puede llegar a generar”, puntualizó la autoridad.