La Planta de Amoniaco y Urea (PAU) no genera agua excedente como parte del proceso productivo, al contrario de lo que sucede con otras industrias que sí requieren de complejas plantas de acondicionamiento de agua, informó el vicepresidente Nacional de Operaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Gonzalo Saavedra.

“Cabe aclarar que la Planta de urea, por la alta tecnología que posee en sus procesos petroquímicos, no produce agua como parte del proceso productivo, conocemos de otros tipos de industria que generan agua como un sub producto y por tanto requieren de complejas plantas de acondicionamiento, ese no es el caso de nuestra Planta de Bulo Bulo, que en realidad toma prestado agua del Rio Ichoa y son devueltas en las mismas condiciones al arroyo Muñecas”, dijo el ejecutivo de la estatal petrolera.

Según una nota de prensa de YPF), cuando la planta está en operación, requiere agua para el enfriamiento de algunos equipos como también para el enfriamiento o estabilización de temperatura de procesos productivos, que circulan por toda la red de tuberías internas con la que cuenta el complejo petroquímico.

Este enfriamiento se realiza de manera externa, como lo haría un radiador de un vehículo en un automóvil, sin que el agua ingrese al interior del motor; de manera similar, el agua cumple esa función en el área denominada cooling towers o torre de enfriamiento.

Saavedra agregó que la Planta de Amoniaco y Urea es una planta de alta complejidad en sus procesos productivos debido a que sincroniza el funcionamiento de 12 reactores químicos, 2 áreas de reformación de gas, 11 insumos como catalizadores de alta gama, 3 calderos, 3 salas de control, más de 450 equipos y más de 4.900 instrumentos que miden segundo a segundo el proceso productivo.

Piletas de acondicionamiento de agua fluvial y enfriamiento

La planta cuenta con dos piletas de acondicionamiento de agua fluvial y de enfriamiento, la primera de ellas se denomina 351F, en ella desemboca el sistema de drenaje de la planta, mediante el cual se reciben todas las aguas de lluvia que hubiesen tomado contacto con el exterior de los equipos del complejo petroquímico. Es allí donde se eliminan las impurezas que el agua pudiese contener.

Posteriormente, las aguas son transferidas a la pileta de acondicionamiento denominada 352F, en ella se mezcla con la que proviene de la cooling towers, misma que está libre de nitrógeno amoniacal ya que no se mezcla en ningún momento con la urea.

Finalmente, estas aguas son liberadas cumpliendo los parámetros establecidos en el Reglamento Ambiental de Sector Industrial y Manufacturero (Rasim), normativa ambiental que regula las condiciones para los efluentes de agua de cualquier industria.

Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos solicitó al Ministerio de Medio Ambiente y Agua y a la Secretaría de Derechos de la Madre Tierra de la Gobernación de Cochabamba, realizar una inspección, tome muestras y emita un informe. Además, reforzó el monitoreo cotidiano para prever y controlar cualquier contingencia.

Información: Nota de Prensa de YPFB