La petrolera pone en marcha un nuevo sistema de fractura y organización con el que busca duplicar la productividad. Las claves: más tecnología y arena.

“En la lógica de pioneros a líderes, cambiamos el modelo de liderazgo porque primero lideramos por invertir, pero ahora todos están invirtiendo mucho, y yo quiero liderar por ser el mejor. Cambiar el modelo de liderazgo y no serlo por volumen sino por calidad y por hacer cosas distintas”.

Así es como sintetiza el vicepresidente de Upstream de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), de Argentina, Pablo Bizzotto, la nueva receta que desde la petrolera de bandera nacional diseñaron para la producción en Vaca Muerta, un nuevo sistema de trabajo y de fractura en el que no sólo pesa mucho la incorporación de nuevas tecnologías, sino también la forma de encarar la roca generadora.

En diálogo con Río Negro Energía, Bizzotto, detalló cómo es el nuevo frack plan de la compañía que ya está siendo probado con buenos resultados y que a partir del año entrante se busca extender a los más de cien pozos que se estima que la compañía perforará en sus bloques.

El diseño partió de la creación de un sector específico de ingeniería de estimulación y fue así como se optó por el modelo de Hi Density Completion (HDC) en el que cambia en forma radical la cantidad de agua y de arena que se utiliza.

“Tiene mucha más arena y más fina y el fluido es slick water que es más agua que gel”, detalló, Bizzotto, a la vez que señaló que según los cálculos que manejan ese cambio aportará un incremento en la productividad de los pozos del 30%.

El principal cambio estará en la cantidad de arena, que a groso modo, se duplicará y obligará a la operadora a manejar cerca de 15.000 toneladas por cada pozo, a razón de unas 500 toneladas por cada etapa de fractura.

Para poder hacer frente a esa demanda de arena, desde la compañía ya resolvieron realizar una ampliación de la plana de arenas de Loma Campana.

“Estamos haciendo unas inversiones en la planta para aumentar la capacidad con todo lo que se viene, y es una inversión bastante importante, de alrededor de los 40 millones de dólares con la que por qué no, en algún momento hasta podríamos vender al mercado algo de arena”, aseguró Bizzotto.

Tecnología y organización

Pero la receta para mejorar la productividad de Vaca Muerta tiene más ingredientes que son la tecnología y la organización interna para sacar el mejor provecho a esos avances.

“La organización del upstream y del no convencional de hoy no tiene nada que ver con la que teníamos hace un año. Hemos hecho un cambio muy grande en cómo gestionamos todas nuestras inversiones que se hacen con una organización basada en proyecto. Cada cosa que hacemos tiene un gerente de proyecto y las disciplinas staffean esos proyectos”, detalló Bizzotto. Y planteó que el segundo gran cambio es la división de los proyectos en dos gerentes.

Con información de: Río Negro

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