La demanda global de energía primaria creció un 2,2 por ciento en 2017 gracias a la recuperación del crecimiento económico de los países desarrollados y a una leve desaceleración en el ritmo de mejora en intensidad energética, lo que supone un 1,2 por ciento más que en 2016, según revela el informe anual BP Statistical Review of World Energy 2018 sobre mercados energéticos presentado a mediados de junio por la petrolera británica. El documento centra la atención en el aumento de las emisiones de carbono, la importante subida del consumo de gas natural y la tendencia al alza de las renovables.

La mayor parte del crecimiento global lo siguen protagonizando economías en desarrollo, como China e India, que representaron la mitad de este crecimiento. La demanda energética en India creció un 4,6 por ciento, mientras que la demanda china experimentó una importante subida del 3,1 por ciento gracias al repunte en la producción de algunos sectores más intensivos en energía y que le ha llevado a convertirse en el mercado de mayor crecimiento energético del mundo por decimoséptimo año consecutivo, con una cuota del 23,2 por ciento del consumo total. Por otro lado, la demanda de los países desarrollados de la OCDE también ha experimentado una interesante subida, pasando del 0,2 por ciento registrado en 2016 al 1,3 por ciento de 2017.

Por tipo de combustible, el informe de BP indica que, en 2017, el petróleo continuó siendo el más utilizado, representando algo más de un tercio del mix energético mundial. El consumo creció en 1,7 millones de barriles diarios -un 1,8 por ciento más respecto al año anterior-, por encima de la tasa media de los últimos diez años por tercer año consecutivo. China con 500.000 barriles y EEUU con 190.000, fueron los países con mayor aumento de la demanda.

Aunque la cotización media del barril de brent en 2017 subió diez dólares respecto a 2016 -hasta los 54 dólares-, los bajos precios de este combustible, junto a los recortes en la producción por parte de los países de la OPEP, provocaron que el crecimiento de la producción mundial de petróleo aumentara en apenas 600.000 barriles diarios, siendo EEUU con 690.000 barriles y Libia con 440.000 los que más aumentaron su producción a nivel global, mientras que Arabia Saudí y Venezuela sufrieron el mayor declive, con una reducción en su producción de 450.000 y 280.000 barriles diarios, respectivamente.

Por otro lado, el rendimiento de las refinerías a nivel mundial aumentó en 1,6 millones de barriles diarios, especialmente impulsado por China, EEUU y Europa, mientras que el crecimiento de la capacidad global de refino fue de 600.000 barriles diarios, por debajo de la media por tercer año consecutivo, con China e India a la cabeza. Como resultado, la utilización de la refinería aumentó de 82,5 al 83,7 por ciento, su nivel más alto de los últimos nueve años.

El gas natural, que continúa representando cerca del 25 por ciento del consumo de energía primaria en 2017, ha sido el gran protagonista. El consumo de este combustible creció un tres por ciento, duplicando la cifra del año anterior y consiguiendo el dato más alto desde el año 2010. Los mayores incrementos en el consumo se registraron, sobre todo, en China -impulsado por las políticas ambientales del gobierno que fomentan el cambio de carbón a gas-, seguida de Oriente Medio y Europa, con un 15, un 5,7 y un 5,5 por ciento, respectivamente. La producción mundial de gas natural también experimentó una importante subida del cuatro por ciento que, prácticamente, duplica la tasa promedio de crecimiento del 2,2 por ciento de los últimos diez años, con Rusia a la cabeza, seguida de Irán y Australia.

El otro factor que respalda la fortaleza de los mercados mundiales del gas el año pasado fue la expansión del Gas Natural Licuado (GNL), que aumentó más de un diez por ciento en 2017, su mayor crecimiento desde 2010, ayudado por la puesta en marcha de los nuevos trenes de GNL en Australia y EEUU. La mayor necesidad de GNL de China representó casi la mitad de la expansión mundial, superando a Corea como segundo mayor importador mundial de gas licuado después de Japón, que sigue liderando las importaciones.

Las renovables crecen un 17%

Las energías renovables continúan su carrera imparable a nivel mundial. Según el informe de BP, esta fuente de energía -sin incluir la hidráulica- fue la de más rápido crecimiento en 2017, con una subida del 17 por ciento. La eólica proporcionó más de la mitad del crecimiento de las renovables, mientras que la solar aportó más de un tercio a pesar de representar solo el 21 por ciento del total. China sigue liderando la generación de energía renovable con un aumento de 25 mtep, todo un récord que supone la segunda mayor contribución al crecimiento mundial de la energía primaria por combustible y país, por detrás del gas natural. La participación de las renovables en la generación total de energía aumentó del 7,4 al 8,4 por ciento a nivel mundial y del 16,5 al 18,3 por ciento en Europa.

Por lo que respecta a los biocombustibles, la producción a nivel mundial creció un 3,5 por ciento, con EEUU a la cabeza. La producción de etanol creció a una tasa del 3,3 por ciento y contribuyó con más del 60 por ciento al crecimiento total de biocombustibles, mientras que la producción de biodiesel aumentó un cuatro por ciento, impulsada principalmente por el crecimiento en Argentina, Brasil y España.

A diferencia de lo sucedido en años anteriores, el carbón ha sorprendido por una subida en su producción del 3,2 por ciento, duplicando el crecimiento medio de los diez últimos años. Este combustible continúa ocupando la segunda posición en el mercado, con una participación en la producción de energía primaria del 35 por ciento. China, que sigue siendo con diferencia el mayor productor de carbón, aumentó un 3,6 por ciento su producción, mientras que EEUU, que ocupa la segunda posición, la aumentó en un 6,9 por ciento. El consumo global de carbón también ganó cuota de mercado a nivel mundial, concretamente un uno por ciento, la primera subida desde 2013, impulsada principalmente por India y con el consumo de China levemente en alza después de tres años consecutivos de descensos. La demanda de la OCDE cayó por cuarto año consecutivo un 0,2 por ciento.

Las energías nuclear e hidráulica crecieron ligeramente en todo el mundo. La generación de nuclear aumentó en 2017 un 1,1 por ciento. El crecimiento en China y Japón fue parcialmente compensado por el descenso del 1,1 por ciento registrado en Europa. La generación mundial de energía hidroeléctrica aumentó solo un 0,9 por ciento. EEUU proporcionó el mayor incremento, China experimentó el crecimiento más lento desde 2011, mientras que la producción europea se redujo en un 10,5 por ciento.

La creciente demanda de energía, unida a otros factores estructurales, ha provocado un aumento de las emisiones globales de carbono en un 1,6% en 2017 después de tres años de poco o casi ningún crecimiento, con una cifra que supera los 33.400 millones de toneladas, algo que al economista jefe del Grupo BP, Spencer Dale, le parece “sorprendente y preocupante” y una señal inequívoca de que “estamos lejos de cumplir los objetivos de reducir la amenaza del cambio climático en base a los objetivos planteados en el Acuerdo de París”.

El 48,8 por ciento de la cuota total de emisiones se produjo en los países de Asia Pacífico, siendo China, con más de 9.300 millones de toneladas emitidas, el país más contaminante de la región, seguido muy de lejos por India y Japón. El 18,3 por ciento del total de emisiones se produjeron en América del Norte, con EEUU a la cabeza y casi 5.100 millones de toneladas emitidas. Las regiones de Europa y la antigua Eurasia representaron el 19 por ciento del número total de emisiones, siendo Rusia el país más contaminante, con más de 1.500 millones de toneladas de CO2, seguido de Alemania y Turquía. España, por su parte, aumentó un 6,9 por ciento el número de toneladas emitidas.

Aumenta el consumo de energía en España

El consumo de energía primaria en España aumentó un 1,8% en 2017, un porcentaje nada desdeñable si lo comparamos con la subida del 0,2% registrado el año anterior y después de la fuerte caída registrada en 2013, según el informe de BP.

El mix energético español apenas ha sufrido cambios sustanciales en 2017. El petróleo, que representa algo más del 46 por ciento del consumo total del país ha sido, con diferencia, la principal fuente de energía.

El consumo de gas natural ha subido un 9 por ciento y continúa siendo la segunda fuente dentro del mix energético, con el 20 por ciento del total.

En el caso del carbón, los datos en España muestran que el país sigue la tendencia europea, ya que el consumo de este combustible ha ascendido más de un 23 por ciento.

Las renovables y la nuclear han mantenido en 2017 los mismos niveles en cuanto a consumo se refiere, mientras que la hidroeléctrica, que supuso algo más del 3% del mix energético el pasado año, descendió su consumo a la mitad.

Aumenta la producción de litio y de cobalto

Por primera vez el informe incluye los datos de otros materiales clave, como el cobalto y el litio que, poco a poco, han ido aumentando su peso en los mercados.

La producción de cobalto ha crecido un 0,9 por ciento al año desde 2010, mientras que la producción de litio ha aumentado en un 6,8 por ciento al año en esta última década. Los precios del cobalto se duplicaron en 2017, mientras que los del carbonato de litio aumentaron en un 37 por ciento.

Fuente: El Economista (España)

Foto: Reuters