El monto surge de una estimación. De acuerdo a estudios geológicos, se evalúa que la formación puede entregar 238 millones de m3 de petróleo.

El avance de Mendoza, en Argentina, sobre la formación Vaca Muerta es muy lento en comparación a lo hecho por Neuquén, a tal punto que no se conoce con exactitud cuánto crudo y gas no convencional hay en la provincia.

Sin embargo, Santiago Fernández Herrero, director de Hidrocarburos de la Provincia, indicó que de acuerdo a información obtenida de los trabajos técnicos publicados en los congresos geológicos, “se puede estimar que en las cocinas activas actuales (sinclinales de Huantraico, Lululén, de la Ventana, Cuchilla de la Tristeza) existen recursos por un total de 8.000 millones de m3 de petróleo POIS (Petróleo Original In Situ), de los cuales, a través de la explotación, podrían recuperarse 238 millones de m3, equivalente a un 3% del POIS”.

De acuerdo al cálculo realizado por la división de la Subsecretaria de Energía y Minería, las inversiones necesarias para producir ese volumen de crudo ascienden a más de 20.000 millones de dólares (MMdd), basándose en los costos de desarrollo actuales informados por YPF en Neuquén (U$S 12 por barril producido).

El director de Hidrocarburos explicó que “la estimación se ha realizado con programas de cálculo que permiten conocer el volumen de los hidrocarburos generados y expulsados” y aclaró que “la sumatoria de superficie de estas cocinas alcanza los 2.183 km2, por lo que aún hay recursos en la provincia sin estimar”.

El negocio atrasado

El Ministerio de Producción de la Nación constituirá hoy en Neuquén la mesa sectorial del petróleo con el objetivo central de mejorar la productividad de Vaca Muerta.

Dicha acción podría tener un impacto positivo en la actividad hidrocarburífera de Mendoza, pero la provincia está muy atrasada en el plan de explotación de la formación geológica.

Vaca Muerta es una formación geológica que tiene una extensión total de 30.000 km2. Su mayor espesor alcanza, en el centro de la cuenca, los 1.300 metros con porcentajes de hidrocarburos que van del 2% al 8%, llegando a picos de hasta 12%.

Si bien las estimaciones del Gobierno sobre las reservas de crudo de la “Vaca Muerta mendocina” son alentadoras, aún no se han concluido tareas exploratorias que lo comprueben. Emilio Guiñazú, subsecretario de Energía y Minería de Mendoza, explicó que hay un solo proyecto piloto en ejecución que está siendo desarrollado por El Trébol en Puesto Rojas e implica una inversión de U$S 70 millones.

“Se trata de 15 pozos convencionales que se adaptaron para explorar en Vaca Muerta mediante la técnica de fractura hidráulica. Ya se concluyó el trabajo en los primeros cinco pozos y se está avanzando en el segundo grupo de cinco. El trabajo en su totalidad podría demorar al menos un año más”, comentó.

“Se va a terminar el piloto con la ejecución de un pozo horizontal sobre el punto de mayor productividad encontrado, con el objetivo de determinar la comercialidad del proyecto. Si se obtienen los resultados deseados, podrían llegar una inversión de 2.000 MMdd sólo en esa zona”, aseguró el funcionario.

La experiencia de YPF

Los trabajos sobre la formación Vaca Muerta están recién comenzando en Mendoza, pero están mucho más avanzados en Neuquén. Lo hecho por la empresa YPF da cuenta de ello y muestra una vez más el potencial de la roca generadora.

Según información difundida por la empresa petrolera, entre el segundo trimestre de 2017 e igual periodo de 2018 creció 53% la producción de shale oil y shale gas en los pozos que la compañía tiene en Vaca Muerta, pasando de 36.600 a 55.900 barriles equivalentes diarios.

Al mismo tiempo, como consecuencia directa del crecimiento en el volumen de extracción, los costos se han ido reduciendo para la empresa estatal. En 2015 la petrolera enfrentaba un costo de U$S 30 por barril producido y hoy tiene un costo de U$S 12 por barril.

Inversiones potenciales

De acuerdo al análisis del subsecretario de Energía y Minería de Mendoza, Emilio Guiñazú, un resultado favorable de la prueba piloto de El Trébol atraería muchas inversiones sobre la parte de Vaca Muerta que se encuentra en Mendoza, más aún teniendo en cuenta la suba del precio internacional del barril de crudo, el cual sirve como referencia para las operaciones locales.

Hace exactamente un año el valor del barril de crudo Brent era de U$S 52, pero hoy el precio ronda los U$S 72 y su extracción es mucho más viable desde el punto de vista económico.

“Para obtener el crudo no convencional se necesita recurrir a la técnica de fractura hidráulica, lo que implica un costo más elevado que los métodos de extracción utilizados en pozos convencionales. Por eso es indispensable que los factores económicos sean favorables para la actividad», señaló Emilio Guiñazú.

Claro está que, más allá del acomodamiento de algunas variables y los avances positivos en la primera prueba de exploración, hoy todas las grandes inversiones se están realizando en Neuquén.

En la provincia vecina del sur se han entregado 30 concesiones y el Gobierno Nacional tiene el objetivo de llegar a los 100 permisos (entre exploración y explotación) para el 2023. Además, las empresas que se encuentran trabajando sobre Vaca Muerta en Neuquén planean invertir U$S 18.000 millones entre 2018 y 2019, a lo que se suman U$S 7.000 millones de inversión anual ejecutada entre 2012 y 2017.

En Mendoza, la única inversión tangible sobre Vaca Muerta es la prueba piloto de 15 pozos en Puesto Rojas, pero si la explotación estuviera más desarrollada, se podría hablar de montos similares a los que se están concretando en Neuquén. Prueba de esto es el cálculo de la Dirección de Hidrocarburos de la Provincia acerca de las inversiones necesarias para producir los 238 millones de m3 de crudo que aportaría Vaca Muerta en Mendoza (U$S 20.000 millones).

Por qué no llegan

En principio se podría pensar que la preferencia de las empresas de invertir todo su dinero en Neuquén tiene que ver con una disponibilidad de recursos mucho mayor en esa provincia, pero expertos del sector aseguraron que eso no es necesariamente cierto.

“Aunque aún no puede ser comprobado, creo que la parte mendocina de Vaca Muerta tiene un potencial enorme, similar al que hay en Neuquén. Si las empresas no han venido es sólo por cuestiones políticas y ambientales”, señaló un especialista que prefirió no ser mencionado.

Cabe recordar, que las tareas de exploración y explotación sobre formaciones como la de Vaca Muerta implican necesariamente el uso de la técnica de fracking, que como es de público conocimiento ha sufrido grandes rechazos de la opinión pública, pero fue reglamentada por el decreto N° 248 firmado por el gobernador Alfredo Cornejo y el ministro de Economía, Infraestructura y Energía, Martín Kerchner.

“Miramos el horizonte productivo de Mendoza y lo hacemos pensando en el impacto ambiental. El fracking sobre yacimientos no convencionales está dentro de los parámetros de lo convencional y es menos contaminante que los mecanismos de producción terciaria”, advirtió Guiñazú.

El propio gobernador Alfredo Cornejo defendió esta semana el avance sobre Vaca Muerta. “Un objetivo concreto que nos hemos propuesto es volver a tener petróleo y gas fuerte en nuestra provincia. Estamos sentados arriba de mucho petróleo y gas no convencional en el sur de Mendoza. Queremos en este lugar desarrollar la lengua de Vaca Muerta, que hoy está explotándose desde Neuquén. Nos lo hemos puesto como objetivo y estamos dando pasos en esa dirección”, declaró.

“Estamos invitando a mucha gente, porque requiere de inversiones grandes, pero queremos darles seguridad jurídica para volver a tener petróleo, que es lo que hizo grande a San Rafael y Malargüe. Vamos en una buena dirección, con pruebas que son positivas hasta aquí y con inversiones de alrededor de U$S 200 millones en Malargüe, en particular en Puesto Rojas”, agregó Cornejo.

Impacto en la producción

Estadísticas publicadas por el Ministerio de Energía de la Nación demuestran el impacto positivo que la explotación de Vaca Muerta está teniendo sobre la producción de gas en Neuquén.

En el primer semestre de 2012, las empresas hidrocarburíferas produjeron 9.875 millones de m3 de gas, pero gracias a los trabajos realizados en la zona de Vaca Muerta, su nivel de producción aumentó a 11.711 millones de m3 en el primer semestre de 2018, lo que significó un crecimiento del 19%, algo poco usual para el sector.

No ocurrió lo mismo con la extracción de crudo, que cayó 2% en Neuquén durante el periodo analizado, pasando de 3.063.593 m3 producidos entre enero y junio de 2012 a 2.999.025 m3 en igual período de 2018. Eso se debe a que la parte de la formación de Vaca Muerta que se encuentra en esa provincia guarda principalmente reservas de gas.

El desarrollo del sector petrolero de Mendoza ha sido muy diferente. En el mismo período en que la producción de gas creció 19% en Neuquén, cayó 23% en Mendoza. Según las estadísticas del Ministerio de Energía de la Nación, en los primeros seis meses de 2012 se produjeron 1.148 millones de m3 de gas en nuestra provincia, mientras que en el período enero-junio de 2018 se obtuvieron 881 millones de m3 de ese hidrocarburo.

Tampoco son alentadores los resultados registrados en la extracción de crudo. En el primer semestre de 2012 se produjeron 2.307.946 m3 de crudo y en igual período de este año se llegó solo a 2.148.162 m3, lo que se traduce como una caída del 7% de punta a punta.

Por si fuera poco, desde la Dirección de Hidrocarburos de Mendoza informaron que “desde hoy al año 2050 la producción de petróleo convencional declinará, dejando un déficit de crudo aproximado de 108 millones de m3 en Mendoza, poniendo en riesgo el autoabastecimiento energético, la refinación en la provincia y miles de puestos de trabajo”.

Ante ese escenario, aseguraron que es clave que este déficit sea cubierto con nuevos horizontes productivos. “De allí la importancia de explotar la formación Vaca Muerta, ya que el déficit podría ser cubierto e incluso podrían duplicarse las reservas, incrementando la producción de crudo en la provincia”, comentaron.

“El desarrollo de los recursos de la formación Vaca Muerta es clave para Mendoza, como es también el generar políticas claras que atraigan la inversión privada necesaria. El Decreto 248/18 fue un claro avance del Gobierno provincial en el sentido de dar una señal al mercado, clarificando la manera en que el Estado controlará la estimulación hidráulica, herramienta clave en la explotación de Vaca Muerta y otras rocas generadoras”, agregaron desde la Dirección de Hidrocarburos.

Con información y fotos de Los Andes (Argentina)