El gobierno argentino planteó a Bolivia una fuerte preocupación por el impacto ambiental que podría tener la construcción del proyecto hidroeléctrico Cambarí, ubicado en la cuenca del río Tarija, afluente principal del río Bermejo, según una publicación del diario argentino Infobae.

De acuerdo con la publicación, el pasado 16 de enero hubo una reunión en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), de los equipos técnicos de ambas cancillerías y allí surgió un reclamo de Argentina hacia Bolivia. La delegación argentina manifestó la falta de información técnica por parte de Bolivia respecto al proyecto Cambarí y expresó que se tenía conocimiento de que la realización de este proyecto se encontraría sujeta a la aprobación de enmiendas presentadas por Bolivia al Acuerdo de Orán.

También se requirió información sobre el eventual impacto ambiental de esa represa. De acuerdo con Infobae, nada de esto fue respondido aún por las autoridades bolivianas.

En la reunión del Mercosur a fines de julio del año pasado, Evo Morales le comentó al presidente argentino, Mauricio Macri, la intención de iniciar los estudios para la construcción del proyecto hidroeléctrico de Cambarí, ubicado geográficamente en el departamento de Tarija.

El tema quedó en el aire, pero Macri, pidió datos de esa iniciativa, por lo cual fue proporcionado por la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE).

El proyecto hidroeléctrico Cambarí consiste en la construcción de una central que aportará una potencia total de 39 Megavatios (MW) y una producción media anual de energía de 530 Gigowatts – hora (GWh), ubicada en la cuenca del río Tarija, afluente principal del río Bermejo. Se espera que la finalización del proyecto e inicio de operaciones sea el año 2022.

Asimismo, Argentina reclamó a Bolivia los estudios de preinversión, inversión e impacto ambiental. Pero no fue remitida ninguna información al gobierno argentino. En una carta que envió la Cancillería argentina a Bolivia se dejó en claro que “es un factor fundamental la regulación conjunta de los recursos hídricos de la Alta Cuenca”. Esto implica que Bolivia debe informar sobre la represa en cuestión.

Así quedó expuesto en la reciente reunión de ambas delegaciones, que estuvo presidida por la vicecanciller de Bolivia, Almendras Camargo, y por el lado argentino, el subsecretario de Asuntos de América Latina de la Cancillería, Leopoldo Sahores. Los temas tratados incluyeron: integración energética, física, comercial, académica; cooperación en materia de defensa, espacial, medicina nuclear, de seguridad y defensa; así como en el área social y migratoria de ambos países.

La representante argentina del ente binacional para el desarrollo de la Alta Cuenca y el río Bermejo, María Cristina Guzmán, expresó a Infobae que “Resulta muy importante la regulación de las aguas para un manejo integrado de la Cuenca”.

Así, remarcó que “hay que trabajar mancomunadamente con actores locales de respectivos países, en distintos niveles de gobierno y de la sociedad civil con la firme convicción de que el manejo del agua debe ser sinónimo de progreso y de desarrollo para el vivir bien de nuestras comunidades; y no de destrucción producto de las crecidas estivales y la falta de obras en infraestructuras que mitiguen los eventos propios de la naturaleza”.

Si bien, Argentina cree que el proyecto de Cambarí será estratégico para ambos países en temas de riego, ampliación de fronteras agropecuarias, acceso al agua potable para comunidades, generación de energía hidroeléctrica, navegabilidad del río Bermejo y la integración del noroeste argentino, también creen que el gobierno de Macri debe contar con información precisa que actualmente no tiene de parte de Bolivia.

En la reunión de ambas cancillerías se coordinó la instalación de una Red de Estaciones Hidrometeorológicas y Sistema de Alerta Temprana sobre la Cuenca (medición de calidad de agua, nivel del río y cantidad de agua) y su compatibilización con la Red que se instalará sobre el río Nuevo Guadalquivir. También se destacó la importancia de la navegabilidad del río Bermejo para garantizar la salida de la producción vía fluvial con el fin de reducir costos.

Con información de Infobae Latinoamérica