El economista PhD y jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Carlos Vegh, manifestó que la región latinoamericana espera un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 1,2% para el cierre del año 2017 y 2,3 % para el 2018, luego de pasar por un proceso de desaceleración y una baja de 1,3% durante 6 años consecutivos.
En este sentido, Vegh indicó que la situación fiscal de la región es precaria luego de atravesar años de “enfriamiento económico” y que, por este motivo, se requerirán ajustes fiscales en la mayoría de los países.
Vegh estuvo presente en el marco de la celebración por los 25 años de trabajo de la Universidad Privada Boliviana (UPB) que se celebró en instalaciones del Hotel Los Tajibos, este 25 de octubre, con su presentación que demostró el panorama general sobre el potencial de la política monetaria para apoyar el crecimiento de la región, información incluida en el último reporte semestral “Entre la espada y la pared: Encrucijada de la política monetaria en América Latina y el Caribe”, de este organismo internacional.
“Si un país se encuentra en una situación fiscal difícil, no tiene lo que llamamos los economistas un ´espacio fiscal´, es decir, un área para poder gastar más para contribuir en el crecimiento de la economía; simplemente, esto formaría un déficit fiscal más grande”, explicó el jefe del Banco Mundial.
La reanudación del crecimiento se debe primordialmente a la recuperación de Sudamérica, cuyo pronóstico es de 0,6 por ciento para 2017 y 2,2 para 2018, luego de dos años consecutivos de contracción, recuperación liderada por el despegue argentino, y Brasil, que retomaría la senda del crecimiento. En el resto de la región, México continuará creciendo por encima del 2 por ciento, mientras que el crecimiento en América Central y el Caribe se mantendrá justo por debajo del 4 por ciento en 2017 y 2018, manifestó Vegh.
Además, dijo que Latinoamérica se encuentra en un espacio fiscal cercano a “cero” y esto da relevancia a la política monetaria que, en conjunto con la política fiscal, son las dos grandes políticas macroeconómicas. “Podemos bajar las tasas de interés para poder estimular el crecimiento de la economía, pero sin arriesgar mayor depreciación e inflación”.
En este sentido, agregó que, cuando se baja en la tasa, los activos en moneda nacional se vuelven menos atractivos, provocando una depreciación de la misma y desencadenándose en una salida mayor de capitales y mayor inflación. “Los bancos centrales de países como Chile, Colombia, Perú, Uruguay, desde el año 2013 enfrentaron este dilema muy en serio”.
Al concluir su presentación, el economista PhD., dijo que el entorno internacional será relativamente estable en el futuro cercano por lo que la región deberá reforzar sus propias fuentes de crecimiento mediante reformas estructurales, inversión en infraestructura, y aumento del comercio internacional.
Además, dijo que, un ajuste fiscal es inevitable, pero cierto gradualismo es aconsejable dado el crecimiento del PIB relativamente bajo.
Y, para finalizar, resaltó que en lo posible se debería bajar las tasas de interés de política monetaria, luego de estabilizar el tipo de cambio e inflación si fuera necesario; también es recomendable utilizar encajes legales bancarios como instrumento adicional y, ocasionalmente, intervención cambiaria.
“Qué mejor forma de cerrar la celebración por nuestras Bodas de Plata, que sea compartiendo con todos ustedes la exposición de Carlos Vegh para que nos dé unas luces sobre lo que está pasando en la economía mundial”, comentó al finalizar, el rector de la UPB, Manuel Olave, quien también apuntó que la educación es fundamental para alcanzar el desarrollo y crecimiento de un país.
El rector también anunció que la institución universitaria planea en un futuro tener un campus propio en Santa Cruz para sus carreras de pre y postgrado. “Santa Cruz es el motor de la economía de Bolivia. Nosotros no podemos estar ausentes de este proceso y queremos contribuir a su desarrollo ofreciendo una educación de calidad”, aseguró. ▲