El grupo empresarial argentino Porta Hnos. S.A. desembarca en Santa Cruz para montar la primera MiniDest en Bolivia -destilería modular, automática y de operación remota- que producirá alcohol anhidro (etanol) a partir de la fermentación de sorgo. Lo hace en alianza estratégica corporativa con Granosol, la sociedad granelera gestora de este proyecto cuya aspiración es la industrialización de dicho grano que se cultiva en la zona este (Pailón, Cuatro Cañadas, San Julián, El Puente, Guarayos y San José de Chiquitos).

Este ambicioso proyecto se suma al del complejo cañero-azucarero que proyecta una inversión de al menos $us 1.600 millones para incorporar el etanol a la matriz energética nacional en los próximos ocho años. En agosto de 2017 el Ministerio de Hidrocarburos y la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz firmaron un memorándum de entendimiento con miras a producir etanol para ser mezclado con gasolina.

Respecto a la incursión en el mercado cruceño, el presidente de Porta Hnos. S.A., José Porta, indicó que esta primera operación -montaje de la MiniDest para Granosol- abre un nicho de negocio en Bolivia cuya perspectiva de crecimiento se potenciará con un centro de mantenimiento tecnológico en Santa Cruz a medida que se implementen más plantas.

Opera desde Argentina y en la actualidad implementa MiniDest en zonas con potencial agrícola de Paraguay, Bolivia y Brasil.

Sobre las características de la planta que montará para Granosol, Porta señaló que tendrá una capacidad para producir 5 millones de litros de etanol por año, entre 15.000 y 20.000 toneladas de sorgo que, dependiendo de los rendimientos, equivalente entre 3.000 y 4.000 hectáreas. Contando obras civiles y montaje se calcula una inversión de $us 4 millones.

Con proyecciones del presidente de Granosol S.A., William de las Muñecas, desde el segundo semestre de la presente gestión la planta procesará 5 millones de litros de etanol por año y 5.000 toneladas de burlanda de sorgo con 38% de contenido de proteína.

Granosol calcula hasta 2025 un crecimiento de la producción de etanol para abastecer con 100 millones de litros a la estatal YPFB.

Incorporar el etanol a la matriz energética, según el sector azucarero, trascenderá en un crecimiento del área cañera de 150.000 a 305.000 hectáreas, una disminución del 21% de la importación de gasolina, ingreso de $us 480 millones a las cuentas públicas y unos 27.000 empleos directos e indirectos en los próximos ocho años.

Con información y foto de El Deber