reporteenergia.com.- La región de América Latina y el Caribe (ALyC) tiene un gran potencial geotérmico, estimado en 70 GW (gigavatios), que podría sustituir más del 21% de la capacidad instalada en la actualidad, según un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al que tuvo acceso Reporte Energía.

Para el BID, prácticamente todos los países de la costa del Pacífico, desde México hasta Chile, tienen potencial suficiente para desarrollar proyectos de energía geotérmica de alta temperatura.

Aunque México es el cuarto mayor productor de electricidad geotérmica en todo el mundo y Centroamérica cubre gran cantidad de sus necesidades de electricidad con geotermia (hasta un 24% en el caso de El Salvador), el potencial de la región se encuentra infrautilizado.

En tanto que en América del Sur, el análisis de este organismo señala que ningún país ha desarrollado aún proyectos de energía geotérmica y en el Caribe, sólo la isla francesa de Guadalupe tiene 15 MW (megavatios) de capacidad instalada.

Sin embargo, destaca que existe la predisposición de muchos países para incluir esta fuente en la matriz energética.

“Actualmente más de una docena de países de la región trabajan en el desarrollo de nuevas plantas de energía geotérmica, con el objetivo de reducir su dependencia de los combustibles fósiles y de proteger sus economías frente a la volatilidad del precio de los combustibles”, añade el texto.

Barreras para el desarrollo de la geotermia

A pesar de las ventajas de la energía geotérmica, el BID afirma que las inversiones presentan varios desafíos, debido a las características inherentes a su fuente de alimentación.

La imposibilidad de determinar los recursos geológicos sin antes perforar pozos es una de las dificultades.

Si bien una combinación de estudios geológicos, geoquímicos y geofísicos de superficie puede proporcionar información sobre el posible depósito, es decir, la temperatura, el tipo de fluido y la extensión del área, pero la presencia de los recursos y las características reales solo pueden probarse mediante la perforación de pozos de diámetro reducido o de pozos comerciales.

Por lo tanto, se requieren grandes inversiones iniciales sin poder tener certeza de la existencia y calidad del recurso.

“Los costos de exploración pueden alcanzar el 30% del coste total del proyecto. Las empresas requieren mucha capacidad financiera y los bancos comerciales en la actualidad no financian estos proyectos en la etapa de exploración”, advierte el BID.

Otra barrera para el desarrollo de esta fuente de energía pasa por los largos periodos que se requieren para explotar estos recursos.  Los proyectos geotérmicos pueden demorar entre 5 a 7 años desde el descubrimiento hasta el desarrollo comercial.

Además existe una falta de marcos regulatorios adecuados para garantizar los derechos de exploración y desarrollo, firmar un acuerdo de compra de energía (PPA, por sus siglas en inglés) y obtener recursos financieros antes de la evaluación de los recursos.

A esto se suma el aumento de la percepción de riesgo entre los desarrolladores, los gobiernos y las instituciones financieras, debido a los conocimientos técnicos específicos que van desde la geología hasta la ingeniería de depósitos y perforación, la operación y el mantenimiento de las plantas.

Créditos y cooperación técnica

El BID señala que diseña e implementa soluciones para ayudar a sus socios a superar los desafíos de la energía geotérmica. El apoyo combina operaciones de crédito y de cooperación técnica para promover el desarrollo de proyectos geotérmicos en todas sus etapas.

“Nuestros programas tienen como objetivo impulsar y desarrollar la energía geotérmica con proyectos que combinan el uso de los recursos públicos y privados y la canalización de la ayuda internacional eficientemente”, puntualiza este organismo. ▲